domingo, 18 de enero de 2015

MÁS MITOS, ESTUPIDECES ACEPTADAS O FALACIAS IMPUESTAS EN TORNO A LA VERDAD:

- Se da por hecho que "La ciencia es la verdad"; pues es una absoluta falacia. Porque  la ciencia solo BUSCA la verdad -al igual que la puede buscar Pedro o el diablo-, pero nunca es la verdad. También, a veces la ciencia se instala objetivamente en el error, guiada por una cerrazón ideológica, clasista, cultural o religiosa.

También, hay ciencias que UTILIZAN A LA VERDAD  (lo mismo que hay religiones de reconocido prestigio que utilizan a Dios); o sea, una vez que tienen algunas verdades que difunden masivamente SE DIRIGEN A LA MENTIRA. Así es, su ciencia se dirige a la mentira.

Porque las verdades que tú utilices jamás pueden cerrarse al que las rebate;  si no, creas una ciencia muy bonita que, aunque se vista de reputaciones y de revistas de prestigio, mona se queda. Es decir, se dirige a una autocomplacencia de abuso de poder o de sinrazón o de clasismo de poseedores de la ciencia, a una incoherencia final o como fruto
Darle conocimiento a otro no es sabiduría; sino es darle un  conocimiento en la no cerrazón y en la aceptación de que él (en igualdad de condiciones en un reconocer racional) te lo puede dar a ti.

martes, 14 de octubre de 2014

¿Qué es inteligencia?
.
El utilizar grandes esfuerzos y el saber gestionarlos o administrarlos para adaptarse a un medio, o sea,  para comprender un medio -o estar con y por él-.
El ser humano ha hecho lo contrario: Encontrarse un medio, y en solo 500 años derrocharlo y destruirlo. Cuando hace eso, en consecuencia el medio no le favorecerá y acelera él mismo su propia extinción -la antiintiligencia en suma, o algo solo de tontos-. Sí, es la única especie que ha desarrollado -y fomentado sin reservas- la estupidez:  la inutilidad mental.
Para que no cometan este gravísimo error otras civilizaciones, en ejemplaridad,  siempre es mejor que absolutamente ninguna información humana se guarde http://noticias.tuhistory.com/crean-revolucionario-disco-rigido-capaz-de-sobrevivir-la-especie-humana), tóxica o portadora de la total inutilidad mental.

sábado, 12 de octubre de 2013

La geometría euclidiana midió el espacio en tres dimensiones cuando las mismas matemáticas permiten y permitirán medirlo de muy diferentes maneras:  a geometría algebraica, a geometría proyectiva, a geometría hiperbólica, a geometría diferencial de curvas, de superficies y de variedades, a geometría de Riemann o a todas las geometrías no euclidianas.

Por cierto y por verdad, el espacio está ahí para medirlo con todas las fórmulas, varas e invenciones matemáticas; y todas son válidas, puesto que tú puedes medir con lo que te dé la gana: medir es ya configurarle una forma probable -o supuesta- para que te sea cómodo el usarlo, pero no tiene nada que ver con saber o comprender la naturaleza de todo el espacio. Sí, cuando tú mides, utilizas siempre líneas rectas, geodésicas o rectilíneamente paralelas, y jamás han existido en la naturaleza, Eso es, porque lo único que existe en el comportamiento natural o cosmológico es una total expresíón de curvaturas, qué están ahí no precisamente por la fuerza gravitatoria, sino por todo, por el mismo comportamiento de la energía que es así: a saltos, a vibraciones, a discontinuidad, a variaciones de densidad y de intensidad, no como una uniformidad continua.
Además, la curva es ya una seudoreferencia de una seudobase, en cuanto que nace tal concepción en contraposición a algo que no existe: la recta.
La curvatura del espacio-tiempo de Einstein viene a decir lo obvio, pero le da precipitadamente una causalidad sobre la energía; y eso es una total mentira
La curvatura esa cuadrimensional viene de las apreciaciones de curvatura de Riemann -del tensor de Riemann-.

miércoles, 9 de octubre de 2013

¿Qué impulsa a que se mueva algo?

Pues la movilidad misma que conlleva cualquier energía por muy pequeña que sea; ya que, energía, es intrínseco movimiento, el movimiento mismo.  Esa energía cinética (que impulsa a fluir, a cambiar y, por lo tanto, es primordial fuerza) es la base de todo, la primera base, sin que exista otra.
Lo segundo es que la energía cinética configura espacios diferentes, está claro, nunca espacios uniformes -o nunca únicamente un espacio uniforme- que determinan tipos concretos de interacciones. Sí, en un contexto de espacio hay unas y en otro contexto otras; por lo que se establecen ya campos cargados de diferente forma que actúan también ellos como fuerzas, como fuerzas magnéticas.
Eso dice algo importante: la imposibilidad de que el espacio sea uniforme, y la indudable racionalidad de que todo el espacio cargado energéticamente es otra energía cinética misma, que actúa ahí como fuerza concreta y nunca con la misma en un segundo antes o después -o sea, sin significar un magneto igual siempre-.

martes, 8 de octubre de 2013

¿Qué hace que algo sea constante?

Pues su resistencia a cambiar -en estabilidad o estática- por la menor presión que reciba del medio.
Eso es, por el Principio de Conservación, todo estado físico ya conlleva una constante estabilidad que se resiste a cambiar, ante cualquier fuerza o interacción que se ejerza sobre él.
Un estado será constante -en estabilidad- cuanto más independiente o más aislado esté de otras fuerzas ajenas a él.
Una velocidad será contante mientas otra fuerza o interacción no la cambie o la frene. Y una energía será constante por lo mismo, por ser energía cinética:  T= \frac{1}{2}m \mathbf{v}^2.
Fuerza: Todo lo que sea capaz de cambiar algo. La materia cambia o se transforma debido a fuerzas. La fuerza es una presión que recibe cualquier estado, y puede estar en el mismo medio o puede estar en otros estados -o cuerpos- que interactúan con él.
Así, un estado -que no esté en el "vacío"- recibe siempre una fuerza gravitatoria y una fuerza de fricción de la densidad energética del espacio en el cual se mueve, claro, es presionado por la densidad de tal espacio por el que existe o se mueve.
Otras fuerzas que afectan a un estado son: fuerza electromagnética,  interacción débil e interacción fuerte.

La fuerza electromagnética:  El modo o la orientación de movilidad de las partículas crean una condicionalidad de atracción o de repulsión con otras partículas
La densidad espacial como fuerza:  Una densidad de energía ejerce en el espacio una indudable presión sobre otra densidad de energía menor.

lunes, 2 de septiembre de 2013

LAS CONSTANTES FÍSICAS VERIFICADAS:

La velocidad de la luz, la constante de Planck y la gravedad de Newton son las que se han verificado claramente. Y las tres están relacionadas con la longitud o la distancia, o sea, la distancia que consigue un determinado movimiento.
Sí, medir el espacio siempre ha sido necesario y posible; de hecho, cualquier cosa a cierta velocidad logra una distancia; sin embargo, para que ese logro sea objetivo, ha de utilizarse una VELOCIDAD CONSTANTE.
La velocidad de la luz  y la constante de Planck -ésta conlleva la velocidad de la luz- sí la poseen; pero no la de Newton porque... depende ya de la masa de la Tierra -algo no constante- y es válida así solo para tal contexto. Es decir, es una constante provisional.
En adelante, al margen de la velocidad de la luz, todas las constantes "verificadas" se sostienen en... una masa constante, la del:  quark, quark arriba, quark abajo, quark encantado, quark extraño, quark top, electrón, neutrino electrónico, muon, neutrino mu, la tau, neutrino tau, bosón de higgs, matriz de Pontecorvo-Maki-Nakagawa-Sakata (relación masas y oscilaciones de los neutrinos), matriz de Kobayashi-Maskawa (ya para el caso de los quark). Y hay otras:  la constante de acoplamiento que da importancia a la fuerza de interacción por encima de las de masa -pero, en el fondo, claro, dependerá también de la masa-, la constante de estructura fina -sobre la fuerza de la interacción de los fotones-, la constante de permitividad -es la receptibilidad o "resistencia" de un medio a un campo eléctrico- y la constante cosmológica -la cual  supone que el vacío tiene una densidad cero-.

No obstante, sí, las constantes de fuerza -a las que llaman adimensionales- solo tendrán, por lógica, consistencia sobre una masa aplicada. Aquí, se habla mucho de la supuesta aplicación en o al "vacío" -del que aún no se sabe casi nada o, al menos, se sabe que no está tan vacío-; como, también, se habla de  unidades supuestas-.
Hay que recordar que la esfera tiene constantes diametrales perfectas, pero... la esfera ¡no existe!, ese es el problema.
Eso es, una fuerza SOLO SE REALIZA -o existe- sobre lo que no está vacío; si no, no tiene ya efecto, realización, resultado o existencia de fuerza.

jueves, 20 de diciembre de 2012

LO DE LA GRAVEDAD

Donde hay una masa concentrada -en densidad- se "desarrolla" la gravedad y donde no hay tal densidad no se "desarrolla" la gravedad. Eso porque... la gravedad es una fuerza de naturaleza o con un modo de acción totalmente diferente a la interacción fuerte, a la interacción débil y a la fuerza electromagnética. Ni tiene un parecido ni funciona igual.
Sí, la fuerza de la gravedad no es propia ni fundamental de ninguna partícula física, sino de la densidad de masa y, asimismo, del resultado conjunto -o del producto- de todas las interacciones que intervienen. Un electrón por sí solo no tiene gravedad para nadie ni para otro electrón ni para un protón, porque él -como producto físico de interacciones y de densidad- nunca puede tener esa fuerza. Él solo no, al igual que una antipartícula ella sola no puede permitir la existencia de su partícula. Eso es.

martes, 30 de octubre de 2012

Cuando el ser humano tiene la posibilidad -decidido por él- de tener inteligencia artificial o mecanismos de información -siempre programados por él-, a veces se atreve a comparar esa inteligencia falsa con una natural u orgánica.

Pero siempre las diferencias serán:

- El ordenador ni vive ni se adapta orgánicamente a lo que el medio natural le impone (hambre, saciedad, nuevos deseos o imprevisibilidad).
- El ordenador no conoce por él mismo, no decide conocer algo libre o imprevisiblemente; y no tiene capacidad de renuncia.
- El ordenador no desarrolla una emocionalidad ni intuitiva ni libre para crear arte o belleza.
- El ordenador no es capaz de comprender lo inútil de algunos de sus actos (de su automatismo o repetición, por ejemplo).
- El ordenador no posee las intenciones de ser algo más que ordenador ni llegar a lo trascendental.

domingo, 28 de octubre de 2012

En física, se puede partir con dos opciones sobre lo que existe: que todo es lo mismo o que todo no es lo mismo. Ejemplos: que lo que compone una materia es lo mismo que lo que compone otra materia, que lo que compone un universo es lo mismo que compone otro universo, que todo llegará a ser lo mismo -tal unicidad energética o tal energía-, que el espacio todo es el mismo, que es lo mismo 8 que 80.
Pero, en la práctica, en los hechos reales, en las acciones de la materia, no es lo mismo exactamente nada, todo es diferente por muy diferentes  e improvisados -muy a veces- interventores que se encuentran en una acción, entre ellos,  formas de espacio no tan parecidos a los que nosotros conocemos -el de los agujeros negros-.
Es decir, para que se comprenda, NUNCA SE DARÁ LA MISMA LUZ por muchas acciones que hayan, y nunca cualquier energía tendrá un mismo espacio -algo tan probable como que, nuestro universo, no tiene el mismo espacio hace millones de años que ahora:  no actuaba en el mismo espacio, no le era propio el mismo espacio-.
LO IMPRESCINDIBLE:

Lo imprescindible es que algo para realizarse, para actuar, para funcionar, para su desarrollo, para que exista, NECESITA de la intervención de un actor esencial que es lo que lo inicia, lo que lo continúa, lo que lo lleva a una finalidad -a una acción concreta consecuencial a sus actos-.  Sí, es un inductor de su acción.
Para un  coche, así, lo imprescindible es una energía que lo induce a ser realmente coche; y antes no, solo con la energía ya es... real su acción específica de coche.

Para el MOVIMIENTO ocurre igual; claro, algo no es movimiento hasta que no hayan: ESPACIO e INTERACCIÓN. Es decir, siempre y cuando haya espacio y algún tipo de interacción, pues -solo así- hay movimiento.
Y, para eso, no hace falta señalar qué tipo de interacción, no, si de la materia oscura, si de tales partículas o si de tales cuerpos celestes; porque, para que exista movimiento, es suficiente espacio e interacción -sea cual sea-: es la base imprescindible.
Una vez ahí, la acción consecuencial de la interacción con el espacio -que va cambiando, aumentando o disminuyendo- se desarrolla de la determinada y única manera que es propia de ese espacio (espacio denso o espacio menos denso o espacio reduciéndose o aumentando con la interacción, esto es, porque siempre el espacio es... el espacio de la interacción, de cualquiera; eso es el espacio, no existe espacio no-espacio o espacio puramente vacío, sin él  mismo, pues... eso sería nada pura, o sea, inexistencia y la inexistencia del mismo espacio, ¿lo comprenden?).
Cierto, la interacción está determinada -en consecuencia- a la condición propia del espacio: a tener  más inercia o a tener menos inercia. Es, en claro, la condición inercial de un espacio la determinante de la siguiente interacción que haya en ese espacio.

Un punto subatómico muy denso, por ejemplo, va teniendo tan poquísima INERCIA progresivamente -o mucha interacción progresiva- que eso induce o inducirá, en ese ir comprimiendo o reduciendo o consumando o eliminado su propio espacio, a un instante en el cual, por asegurar lo imprescindible siempre de que exista espacio-interacción, ya en el punto extremo de consumado el suyo, ha de crear un nuevo espacio.

Es la inducción extrema -el hecho consecuencial- de: un continuo aumento de la interacción en una continua reducción -o eliminación o consumación- de su propio espacio. Eso es, es la CONSECUENCIA ÚLTIMA -en ese contexto- que no puede prescindir aún de lo imprescindible porque exista ese movimiento mismo; y ha de crear otro espacio, que conllevará -cierto- una nueva condicionalidad.

domingo, 14 de octubre de 2012

A veces un conocimiento se da por seguro en la ciencia, pero solo es una ilusión.

La planta o el animal más elemental NO TIENE EL FILTRO DE LA EMOCIÓN para formar sus conocimientos; pero el ser humano sí, eso es, éste está condicionado por el filtro de la ilusión.
Puede determinar un conocimiento por tal causa -y al mismo tiempo todos los científicos darla como válida-,  ignorando que existe otra causa anterior que es la determinante, una antecausa.
Un razonamiento puede estar contagiado de ilusión o de causa ilusas mediante:
prejuicio o referencia seudorracional dada de antemano como válida y  causa que va sirviendo pero no es la principal o esencial.

sábado, 21 de julio de 2012

LA PEQUEÑEZ Y EL MECANISMO DE CONJUNTO:

En el contexto del cuerpo humano, se ha comprobado que la estructura estable más pequeña es la que origina y determina todo el conjunto. La más pequeña: la célula.
Sí, nadie puede comprender a un ser vivo sin detenerse a estudiar la composición y los recursos de funcionalidad de una célula; pero, también, es imprescindible el tener una VISIÓN DE CONJUNTO de todas las que forman un ser vivo, pues ésas se desarrollan y se adaptan -cambian- del y en el ENTORNO.

En otro contexto, el del Universo, pasa lo mismo; aunque todavía no se sabe eso que es lo más pequeño ni aún -tampoco- se ha hecho una visión de conjunto, por la cual únicamente se sabe cómo funciona.

El Universo tendrá unas condiciones de:
- naturaleza propia conforme a su composición,
- limitaciones de sí mismo -en cuanto se mueve la energía y ésta está limitada a quedarse fija, por ejemplo-,
- limitaciones que le da su contexto -o el espacio-.
Del espacio poco se sabe y, en prejuicio, lo hemos medido con las dimensiones que conocemos o que usamos para nosotros, tangibles. Esto hace que el ser humano preconciba todo como único -una sola creación, un solo creador, una sola especie elegida, un solo universo, un solo desarrollo,  un solo espacio donde siempre nos situamos en el centro,  etc.-.
El espacio de Hilbert generaliza la geometría del espacio euclídeo en otras dimensiones.

lunes, 16 de julio de 2012

En física, a veces las cosas se simplifican tanto que llegan a separarse de lo complejas que son en realidad. La formulación de Einstein (E=M.C2) de la energía debería DEFINIR y representar a cualquier energía que existe, ¿lo consigue? Según ella, un cuerpo humano es masa por velocidad de la luz al cuadrado, y todos saben que eso no es, EN PRECISIÓN, realmente así; ya que es una específica y cantidad de masa en o por una velocidad acelerada -movimiento- que nunca es la velocidad de la luz, sino otra. Cierto, la energía siempre es una masa en movimiento espacial; por lo cual, es masa por velocidad acelerada; o sea, E=M.espacio/tiempo, o E=M.metros/segundo al cuadrado.
Así, la energía de cualquier partícula -sin excepciones- es eso: una masa ante todo -aunque no se haya logrado medir- por una velocidad acelerada  -que no ha de ser obligatoriamente la velocidad de la luz-.
Entonces, ¿qué hizo Einstein por no ser rebatido y por colar esa ecuación como cierta, aun cuando no lo es? Pues, para justificar su teoría, utilizar una "base" lo más convincente y lo menos controvertida, o sea, la base de una constancia demostrada de una velocidad límite, no superable. Sí, energía es masa por una velocidad acelerada  "cualquiera" siempre y cuando ésta no supere los 299.792.458 km/s; por lo tanto, eso es una CONDICIONALIDAD: que, algo por llamarse energía, puede tener una masa cualquiera pero, limitadamente, a una velocidad -acelerada- que no supere a la de la luz.
Aunque solo, en forma objetiva, energía es masa por la velocidad acelerada que tiene una masa ante todo; lo que ocurre es que, para su formulación, se señala una velocidad estándar que, sin libertad para elegir racionalmente a la que corresponde, representa a toda la energía -o a todas por el mismo rasero como iguales-.
Además, si energía es masa en movimiento o a una velocidad acelerada -algo que ya es inherente y va en omisión-, cierto, si ya energía es solamente masa -movible: como sobreentendido-, sí, eso es definición pero no es fórmula -pues masa es la única variable en tal supuesta fórmula-. Es como decir que "rebanaja" es "pan frito" -lo que es hablar de una sola cosa variable, al igual que cuando dices que la "energía" es "masa movible"- no traducible a fórmula, pues varía únicamente la masa. Y, con eso, lo que Einstein necesitaba era el hablar de dos cosas, no de una con variabilidad; y, lo consigue -por ser algo rentable-, se lo cuela a todos tal engaño de fondo. Claro, hace colar -a tanto ingenuo a ciegas- lo que es objetivamente una sola cosa -la variabilidad de la masa del pan o la variabilidad de la masa de la energía- como dos.

domingo, 15 de julio de 2012

LAS CONSTANTES FÍSICAS VERIFICADAS:

La velocidad de la luz, la constante de Planck y la gravedad de Newton son las que se han verificado claramente. Y las tres están relacionadas con la longitud o la distancia, o sea, la distancia que consigue un determinado movimiento.
Sí, medir el espacio siempre ha sido necesario y posible; de hecho, cualquier cosa a cierta velocidad logra una distancia; sin embargo, para que ese logro sea objetivo, ha de utilizarse una VELOCIDAD CONSTANTE.
La velocidad de la luz  y la constante de Planck -ésta conlleva la velocidad de la luz- sí la poseen; pero no la de Newton porque... depende ya de la masa de la Tierra -algo no constante- y es válida así solo para tal contexto. Es decir, es una constante provisional.
En adelante, al margen de la velocidad de la luz, todas las constantes "verificadas" se sostienen en... una masa constante, la del:  quark, quark arriba, quark abajo, quark encantado, quark extraño, quark top, electrón, neutrino electrónico, muon, neutrino mu, la tau, neutrino tau, bosón de higgs, matriz de Pontecorvo-Maki-Nakagawa-Sakata (relación masas y oscilaciones de los neutrinos), matriz de Kobayashi-Maskawa (ya para el caso de los quark). Y hay otras:  la constante de acoplamiento que da importancia a la fuerza de interacción por encima de las de masa -pero, en el fondo, claro, dependerá también de la masa-, la constante de estructura fina -sobre la fuerza de la interacción de los fotones-, la constante de permitividad -es la receptibilidad o "resistencia" de un medio a un campo eléctrico- y la constante cosmológica -la cual  supone que el vacío tiene una densidad cero-.

No obstante, sí, las constantes de fuerza -a las que llaman adimensionales- solo tendrán, por lógica, consistencia sobre una masa aplicada. Aquí, se habla mucho de la supuesta aplicación en o al "vacío" -del que aún no se sabe casi nada o, al menos, se sabe que no está tan vacío-; como, también, se habla de  unidades supuestas-.
Hay que recordar que la esfera tiene constantes diametrales perfectas, pero... la esfera ¡no existe!, ese es el problema.
Eso es, una fuerza SOLO SE REALIZA -o existe- sobre lo que no está vacío; si no, no tiene ya efecto, realización, resultado o existencia de fuerza.

viernes, 13 de julio de 2012

Toda energía es lo que se mueve;  pero en un contexto de mayor o menor facilidad de interacción, ante unas fuerzas y en un solo sentido -sin retroactividad direccional-.

¿Qué es eso de un solo sentido?
La Tierra -o cualquier cuerpo celeste- da vueltas sobre sí misma -pero siempre en un solo sentido-;  a su vez, da vueltas alrededor del Sol -pero en un solo sentido-;  a su vez, una galaxia gira -en un solo sentido-.  O un agujero negro gira -en un solo sentido-.
Sí, al igual que las manecillas de un reloj siempre giran HACIA DELANTE -y nunca hacia atrás-,  todo se mueve hacia delante -sin retroactividad-.  Sin como se consigue -artificialmente- con una cámara cinematográfica dando marcha atrás.
Y, la energía, se mueve interaccionando con "prioridades iniciativas": la partícula más ligera sobre la menos ligera,  la que posee menos masa -que es lo mismo- sobre la que tiene menos masa,  la que tiene propiedades ionizantes sobre la que no...
Para comprender todo esto,  habría que considerar siempre la PROPIEDAD ESTABLE o no de las partículas, dependiendo de la interacción fuerte o débil que sostengan.  Por ejemplo, la del núcleo atómico es fuerte y estable aun ante la repulsión electromagnética, mientras que los bosones W y Z -en interacción débil- son siempre inestables y, así, más ligeras, interaccionan antes con otras partículas con más masa o con más estabilidad.

viernes, 6 de julio de 2012

MATERIA, MASA y ENERGÍA son lo mismo, pero se conceptúan de forma diferente dependiendo de las partículas, fuerzas y mediciones que intervienen.

Así, se especifica que la masa es gravitacional o es masa en reposo -porque es invariante con respecto a un observador-, también que es masa relativista o aparente en cuanto se sujeta a un punto de referencia;  o también que es masa inercial con respecto a una fuerza aplicada.
Por igual, la materia es muy diversa en complejidad de contextos; y se habla, en eso,  de materia visible o invisible, de materia másica o no, de materia o de "antimateria".

jueves, 5 de julio de 2012

IMPORTANCIA DEL BOSÓN DE HIGGS:

Este bosón es una partícula elemental de las que componen nuestro universo (otras: electrón, fotón, mesón, etc.) que nada tiene de elemental por cuanto no se simplifica -a "sólo partícula"- como las demás.  No da ni determina la masa, sino tan solo facilita la INTERACCIÓN de las demás partículas a través del medio que crea y, si facilita o provoca la interacción, esto precisamente es lo que hace que las partículas consigan masa (es únicamente la interacción lo que lo consigue).
Mientras que el fotón o el electrón, en el contexto de la energía, no pueden ser prescindibles, el campo de Higgs sí puede ser prescindible -y en su puesto otro factor que facilite la interacción, ¿por qué no el gravitón o la Gravedad?, ¿quién ha demostrado que no?-; de ahí que tiene una modesta  importancia.
La energia se concentra -y, si se concentra, interacciona "como sea"- exista o no exista el campo de Higgs y se concentra su masa y no otra cosa. Además,  en el punto subatómico, ¿cómo fue posible o probable el campo Higgs?; y en un agujero negro, ¿cómo es posible o probable cuando ya su comportamiento es contrario a él?

miércoles, 27 de junio de 2012

EN LA EXPERIMENTACIÓN CIENTÍFICA PUEDE OCURRIR UN ERROR MUY GRAVE:
LA SIMULACIÓN SOBREEXCEDIDA:
La mayoría de los experimentos conllevan SIMULAR lo deseado (de hecho, experimentar es provocar tantas situaciones que, en verdad, muchas no son constantes reales, algunas no son ni posibles y varias no son ni siquiera propias de ese contexto experimentado, o sea, ese experimento se extralimita a él).
En efecto, se puede aislar una neurona  -no estando eso en realidad demostrada-, se puede obtener un tubo de ensayo "vacío" o se puede desarrollar una planta únicamente a agua, a luz artificial y a micronutrientes esenciales -sin tierra-.
Sí, eso sirve, sin duda; pero no es en suficiencia concluyente o no es ya válido para los demás contextos en donde no existe tal utilidad como producto de una intención.
Claro, toda simulación ayuda a que una intención conozca en ese modo: simplificando -hasta cierto límite- la complejidad de cualquier contexto. Sin embargo, si ahí - sin precaución- se sobreexceden o se precipitan las conclusiones,  inevitablemente eso conduce al desconocimiento, sí, a atribuir en incoherencia condiciones -simuladas- al contexto que no posee realmente tales condiciones, o que no son propias de él.
Es cierto, el simular te ayuda a conocer cosas que no las puedes -al momento- conocer de cerca o directamente; por ello, en y por una coherencia, no se pueden dar como concluyentes sus resultados o no se pueden trasladar -sin restricciones- a todo el conocimiento que se adquiere coherente.

lunes, 25 de junio de 2012

Estamos hechos de energía, de la misma que existía hace miles de millones de años, pero en un determinado estado estructural cósmico QUE DECIDE EL CUÁNTICO y en un determinado estado cuántico que decide ése cósmico.
Eso es así, pero el ESTADO CÓSMICO es muy complejo, porque solo FUNCIONA COMO UN TEJIDO INTERACTIVO -de partículas, de espacios "vacíos" y de fuerzas que congenian unas "únicas funciones- EN UN MOMENTO EVOLUTIVO o que evoluciona o que CAMBIA "globalmente".
Claro, depende de interacciones, de la naturaleza de esas interacciones según modelo electrodébil o cromodinámico, de su concentración, de su compenetración funcional y de una situación o posicionabilidad de las fuerzas que intervienen, entre ellas la gravitatoria.
Por separado -por ejemplo en la experimentación científica-, esos dos estados NO DECIDEN NADA, sin duda, uno no decide ni demuestra nada sin el otro; porque, por cierto, nunca se sabrá con exactitud cómo se comporta la mecánica cuántica (pues si se supiera se sabría "todo" -incluida la decisión o determinación funcional del estado cósmico, algo que ni el "todo" lo sabe aún), pero sí ya se sabe que se determinan el uno con el otro; eso es y, ante eso, nunca por separado o por un experimento algo puede decidir cambiar -por capricho y aisladamente- la determinación que no depende de ese algo.

Sí, es imposible desde un estado cambiar otro estado y encima establecerles -por separado- la funcionalidad del tiempo (téngase en cuenta que, la funcionalidad de tiempo, del "transcurso", no existe así por separado).

El "entrelazamiento cuántico" deriva solo funcionalmente de los estados cuánticos de un sistema o contexto o estado físico estructural en concreto; por eso, se anula absolutamente tal funcionalidad -se desactiva, no se efectúa, se neutraliza- cuando se provocan variantes que no corresponden a esa funcionalidad del contexto propio o del sistema de ese estado global. Es decir, el "entrelazamiento cuántico" -y sus efectos- se cumple por una inercia de relación funcional -o correlación funcional entre sus propiedades- , ¡pero no es el mismo por separado!

sábado, 2 de junio de 2012

Siempre he considerado el principio físico de Einstein ("La energía no se crea ni se destruye, solo se transforma"), sí, como algo precipitado; porque no es racional en un 100 % teniendo un error de fondo: determina que se transforma siempre y en todos los contextos, o sea, da por hecho -un prejuicio- la existencia de la eternidad -sin previamente demostrarla- y da por hecho que pueda transformarse en otra cosa que no sea "precisamente" energía -a la ya demostrada-. En este caso, cierto, dejaría de ser lo que es, sí se "destruiría".
Por eso, es necesario un principio al 100% racional que evite esa incoherencia; y sería:
Toda cantidad de movimiento requiere una proporcional cantidad de energía; o la misma cantidad de energía que se acumula para formar algo se libera cuando no exista esa forma.

domingo, 11 de marzo de 2012

POSIBILIDAD DEL INFINITO:

A alguien escuché decir que, si todo es infinito, ¿por qué algunas cosas no? En cuanto a eso, la concepción del infinito es una excusa -una escapatoria- hasta ahora para el ser humano; pues, a todo lo que no puede llegar o que ve casi interminable lo ha llamado como que es infinito.
Primero, porque algo sea racional o científico ha de estar previamente medido o probado; o bien que ya, teniendo unos principios probados, estos deduzcan que existe una PROBABILIDAD.
El infinito no es siquiera probable, no, ya que no es observable ni medible "en su totalidad"; y aún más: no se sabe a qué reglas se somete -sus principios- ni qué es lo que lo rige "en su totalidad".

sábado, 14 de enero de 2012

"LA ENERGÍA NO SE CREA NI SE DESTRUYE, SOLO SE TRANSFORMA" es así en tal contexto que contiene una concreta energía, la suya, porque tiende al PRINCIPIO DE CONSERVACIÓN para seguir siendo -por existir- el mismo contexto o el mismo medio. 
Sí, en el contexto de la Tierra "no se puede añadir ni quitar nada" y sus recursos llevan a cabo transformaciones, solo porque siga siendo lo mismo: la Tierra. 
Pero, al final, deja de serlo -ESO OCURRE- y toda su energía participa en la conservación de otro medio o medios
Aunque, mientras es la Tierra, no es un medio aislado, no, conque todos los medios no lo son y, al conjunto de todos ellos, les hemos etiquetado -para poder manejar nuestro entendimiento- como un "Gran Medio" o Universo. 
Pues bien, ese "Gran Medio" cuanto más concentrado esté más capacidad tiene de interactuar, o sea más movimiento -he ahí que la energía menos tiende a conservarse- y... más transformaciones tiene en menos tiempo; hasta el extremo de que ninguna transformación en concreto apenas tenga PERMANENCIA -se concibe permanencia en el poder aislarse una cosa y conservar "un tiempo propio"- para ser una transformación en concreto. 
"La energía no se crea ni se destruye", sí, pero en el contexto permanente que la transforma; de otra manera, no.

lunes, 2 de enero de 2012

lunes, 24 de octubre de 2011

El espacio -como ha dicho alguno precipitadamente- no se deforma, porque la característica esencial de toda forma energética es solo el transformarse, dejar de ser su forma -en continuidad-; y no se puede concebir "como que se deforma", puesto que no existe tal forma fija para que cumpla una deformación con respecto a ella.
Más claro: nosotros con nuestra voluntad deformamos y conformamos, pero la naturaleza no deforma nada, sino que solo se transforma.

Otro aspecto: las formas únicas.

Todo es movimiento y todo se va dirigiendo a diferentes formas en ese movimiento; entonces, si las energías siempre son formas de energía, que varían, ¿por qué el espacio no va a ser formas de espacio? Y ¿por qué el tiempo no va a ser formas de tiempo?
En una constancia del movimiento -que actúa-, ¿qué puede imponer una unicidad del espacio y del tiempo?

Cuando un científico conoce, conoce formas posibles -las que demuestra o conoce- y de seguido las concibe como formas únicas -de las cuales establece con un prejuicio, en una inclinación antrópica, una determinación-.

sábado, 1 de octubre de 2011

Muchos científicos españoles (o todos, para no ir con rodeos) con LORISMO y con SEGUIDISMO van construyendo poder para imponerlo, importándoles un pimiento las reglas de la razón y... todo.

Con "lorismo" -de loro- porque basan todo lo que "saben" -pues no demuestran ni lo permiten hacer- en REPETIR todo "lo que dijo otro"(con mucho bla-bla oscurotécnico para que no lo entiendan y, así, no descubran sus mentiras), el cual se ganó muchas influencias por política o juego sucio; por ejemplo, en repetir y repetir todo lo que dijo Einstein, sus obras completas. Sí, eso es memorizar pero no inteligencia o demostrar, que es AÑADIR ALGO NUEVO Y DEMOSTRARLO. Y aquí está el verdadero esfuerzo.

Con "seguidismo" -de corporación incondicional, a "lo amiguetes", a "lo chupeteo recíprovo"- porque se siguen unos a otros una primera evidencia "bien vendida" -pero, unida a todo lo demás, deja de ser evidencia o pierde su coherencia-; eso es, se siguen (como "lo que pasa en Facebook que, cuantos más amigos tienes tú, te crees que tienes más razón) y juntan un gran seguimiento o tendencia dominante que será como una barrera o un prejuicio (contra la libertad) ya muy difícil de romper en el futuro.

jueves, 29 de septiembre de 2011

RELACIÓN ENTRE VELOCIDAD -en un espacio- Y TIEMPO:

La teoría einstiana se basa, en gran parte, en eso, en forzar una relación entre la velocidad de las cosas y el tiempo. Pero, la verdad, es que no hay pruebas consistentes, sino deducciones muy lógicas a partir de una base que se puede desmontar (sí, como va a ocurrir con la prioridad de la velocidad de la luz).
Es algo muy parecido a "un cuento de la lechera pero en lo científico" en donde hay un empecinamiento o cerrazón por seguir una evidencia -la cual se lleva en precipitación hasta las máximas consecuencias- pero... cerrándose a todas las demás -y eso conduce al error-.
Nada más cierto, lo que demostré en este ensayo es que el tiempo es únicamente cíclico -porque corresponde solo a desarrollos y no a ESTADOS- o no tiene nada que ver con el espacio tal como lo entendemos, en donde la energía o las cosas ESTÁN.

Más claro, el espacio -para demostrarlo de una manera más irrebatible y convincente racionalmente- es una extensión, una densidad, un lugar donde la energía está; es donde está y, por lo tanto, solo com-prende o le es propio o solo efectúa estados (una cosa es... "lo que efectúa"), los cuales no saben o no conllevan el cuánto van a durar, porque imprevisiblemente no saben con qué van a interaccionar.

Sí, el espacio solo entiende de estados; si echamos una vista al Universo, eso es, ahí solo hay un compendio, una variedad de estados -no se ven "tiempos"-... y no entiende nada de "tiempos", de qué realmente dura, qué es lo que en concreto va a durar en lo imprevisible de infinitas interacciones.

Por el contrario, hay unos principios físicos (posibilidades o límites) y unas tendencias (ciclos o desarrollos) constantes... que sí entienden ya de tiempo, de permanencia de lo posible.

El espacio es donde "anda" la materia y, si la anda -o la ocupa-, también la puede desandar; es lógico. Pero, la materia, no puede decidir -o actuar- sobre su ciclo, no puede desandarlo o cambiarlo; eso ya es algo que no puede o que no lo conlleva.

martes, 27 de septiembre de 2011

Instalación Nacional de Ignición, o NIF (en California):

Es una instalación de 192 rayos láser - de casi 60 millas de espejos y fibra óptica, cristales y amplificadores de luz - que se disparan a una mancha de combustible de hidrógeno más pequeño que una cabeza de fósforo. Ésta se comprime y se calienta a temperaturas superiores a los del núcleo de una estrella; entonces, los átomos de hidrógeno se fusionan para formar helio, liberando ráfagas de energía termonuclear.


Construcción de reactor ITER (Francia):

ITER es el experimento de la fusión propuesta más ambiciosa. En su corazón hay un dispositivo con forma de rosquilla conocido como tokamak (ver gráfico), que utiliza campos magnéticos generados por superconductores que rodean a un "vaso" con isótopos de hidrógeno, y a los cuales se les provoca cientos de millones de grados Kelvin, tal calor hasta que se fusionan. Hay que considerar que, de las reacciones de fusión, hay consecuente liberación de neutrones de una alta energía que se puede utilizar para generar electricidad. Del hidrógeno normal no se generan eventos de fusión suficiente para producir grandes cantidades de energía pero, cuando los científicos inyectan deuterio y el tritio radiactivo en la máquina, ya debe generar unos 500 megavatios de energía térmica - alrededor de 10 veces la cantidad de energía necesaria para ejecutar fusión.

viernes, 23 de septiembre de 2011

En todo este ensayo, en todo este blog, nada se defiende de Einstein, sino se demuestran los errores de tu teoría, así es, los errores einstianos.

Sólo un acierto dije de él: el descubrimiento de una constante energética (la velocidad de la luz).
Pero advertí:
-La velocidad de la luz es solo una constante energética, una entre otras.
-La velocidad de la luz es la más rápida "conocida o demostrada".

Otras consideraciones:
- Que siempre hay algo más extenso que algo-si este último no es todo-.
- Que siempre hay algo más rápido que algo si su naturaleza es más primaria (pues energía es siempre movimiento ilimitadamente movimiento) en uno u otro contexto.
Los neutrinos pueden -solo cuando se confirme- ir a una mayor velocidad que la de la luz.

miércoles, 10 de agosto de 2011

Declaración Universal de los Derechos Humanos(1948):

"Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión; este derecho incluye el de no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión".

martes, 19 de octubre de 2010

Sí, únicamente TU EMOCIÓN depende DE CÓMO SE MIRE, sólo ella, tu emoción.

Así es, tu emoción depende de cómo se mire, entre otros factores ("genética" que no puedes excluir, "conocimientos naturales" que no puedes excluir, "intuición" que no puedes excluir, "recursos humanos de índole social" que no puedes excluir y "una concreta situación espacial" que no puedes excluir).

Por ejemplo, si tu emoción mira al Sol, tu emoción -la tuya- depende -entre otras cosas- de cómo lo miras. ¡Ah!, pero el Sol no depende, no, de tu emoción; porque, él, lo mires con mil maneras a reventar, sigue siendo tal como es.

Ocurre igual si atropellas a la persona X pues, ella, no depende de tu emoción, sino objetivamente sólo de conocimientos que sin duda tienes y que todo el mundo también tiene: "de frenar para no atropellarla" y "de ir a menor velocidad para no atropellarla".

Entonces, si los conocimientos -racionales- NO DEPENDEN DE NADA, ¿por qué se posponen a la emocionalidad a la hora del decir?; pues, tan sólo, porque "gusta engañar para un beneficio ególatra" -es un eficaz truco- y "porque, careciendo de los conocimientos precisos con una capacidad y por un esfuerzo, el necesario, se usan ya -en conveniencia- los conocimientos irracionales o unos fáciles prejuicios para aún seguir en los medios comunicativos, eso es, en egoísmo y en vanidad a costa de excluir... dignidades".

Si un político lo hace mal "con su política", debe ceder o cambiar "su política"; al igual, si un comunicador lo hace mal "con su comunicación", debe también ceder... (sí, "el ceder ante el error" implica autocrítica, corrección y una responsabilidad para mejorar y no empeorar o dañar las cosas).

miércoles, 6 de octubre de 2010

ACONTECIMIENTO HISTÓRICO

(Año 3151 de la Era Cristiana)

La civilización Tâ había decidido una expedición a un planeta aparentemente extraño, al que anteriormente no le prestaron una suficiente atención por el motivo, sin más, de la lejanía misma de ese planeta. Después de que la nave de la expedición aterrizara y salieran sus tres miembros a observar y a estudiar lo que allí había y lo que también había ocurrido, durante unos días no advirtieron nada sino un interminable desierto sin señal alguna de habitabilidad. Al fin, sí, se dan cuenta de algo que ya se encontraba apenas a unos centenares de metros y, cuando llegan con un tan definido y soporífero cansancio, al cual no estaban acostumbrados, se sorprenden, pues es..., es una mierda pinchá en un palo.
– “Esto no puede ser”, dijo Roj, que era precisamente el que dirigía la expedición, e insistió:
– “Lo que vemos no puede ser; es imposible, imposible que un planeta haya heredado sólo esto, que sea sólo el resumen de toda su historia. Roi, haz una conexión con Let, del Comité de Información del planeta Letanio, a ver si al menos tuvieran algún conocimiento sobre este... insólito planeta”.
Entonces, Roi, hizo esa conexión comunicativa con Let y, dándole las precisas coordenadas del lugar, éste le informó:
– “Sí, hay algo, la civilización de este planeta e incluso todo ser viviente desapareció en el año Y*36 (que corresponde al 3044 de la Era Cristiana) por una alteración total de su ciclo rítmico de rotación debido a un gran abuso de su habitabilidad, desde eso, en consecuencia le denominamos habitualmente como “El planeta de los locos”. Mire, eran sus supuestos “seres inteligentes” de tal manera que no se podían ni escuchar, pensaban como desde un cerebro bloqueado -muy fijado- impidiéndose el Método Libre de Adaptabilidad Flexible característico de todas las civilizaciones...” Roj, que también le escuchaba atentamente, le interrumpió:
– “Supongo que, al menos, su sistema socio-político y económico de organizarse lo cambiarían necesariamente de vez en cuando, ¿no?”.
– “Pues no, es la única civilización que no lo ha hecho nunca, jamás, ya que lo que les dijeron sólo unos, al respecto, estos se llamaban ”griegos” y “romanos” -los que, practicando una democracia chapuza, en donde únicamente tenían participación unos que dictaban, en Roma los patricios, sirvieron como modelo-, se les metió en la dura cabeza y, así, dirigieron sus posibilidades sólo hacia un sitio, en unidirección, a puerta cerrada y obviando todas las demás posibilidades de adaptación, en tal obsesión tan horrible -claro- que hemos tenido que llamar a este planeta “El planeta de los locos”. Además, se desracionalizaron totalmente; hacia el año Y*28 hubo una persecución radical hacia todo el que fuera algo racional por “los relativos inútiles por la buena manipulación” -ni tan siquiera superaron ésa tan miserable y burda mentira de lo "relativo", sostenida sin apenas una prueba - y la capacidad racional la perdieron. Es decir, perdieron lo único, lo único que vale o lo único que es esencial en la capacidad del conocimiento de todo ser vivo. Lo escupieron, lo destruyeron”. En una gran e indescriptible impresión, Roj dijo:
– “¡Ah!, ahora comprendo lo de... la mierda, su quid o su porqué; ellos no, no la pusieron, sino en concreto nuestro Ser Supremo, como advirtiendo, como indicando que realmente era ése el resultado o fruto total de este planeta, en verdad. ¡Vámonos pues!, Roi, haz los preparativos, rápidamente, ¡vámonos ya muy, muy lejos!, ¡lejos! Y ¡nunca regresemos!, ¡nunca!

sábado, 11 de septiembre de 2010

ACLARACIÓN PARA "ALGUNOS" CIENTÍFICOS:

Todo depende de principios, pues todo "es" y "está" (o "es" porque "está").
Es decir, cualquier cosa "está presente" en un contexto como "estoy, pero no estoy solo como elemento
; por lo cual dependo de lo otro" (y las dependencias, claro, implican armonía aunque cada cosa tenga su naturaleza o su tendencia dispar; si no, todo sería lo mismo sin posibilidad de "interacción").

Algo solo interacciona porque tiene una "necesidad", "predisposición" o DEPENDENCIA para interaccionar. Toda clase de energía en el Universo está predispuesta a solo algo (es decir, que hace solo unas cosas y otras no; primeramente está predispuesta a transformarse, está predispuesta -mientras se transforma- a continuarse y... está predispuesta a continuarse directamente condicionada por sus últimas interacciones).
Un célula está predispuesta a ser vida, dos personas están predispuestas para comunicarse, etc.; por lo tanto, dependen de eso.

Resumen: Dos cosas dependen de sus acciones para interaccionar; pero, a su vez, ya existe una predisposición para interaccionar con unas cosas y con otras no. Aquí, se habla de la dependencia de la interacción, de tal contexto; por el contrario, los principios no dependen y el conocimiento que conllevan no depende.

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Aclaración sobre el artículo (que está al final del blog) FUERZA DE ATRACCIÓN DE LAS ARTÍCULAS ELEMENTALES:

Primero, el lenguaje "sencillo" que utilizo he querido corregirlo pero, como así se escribió y es mi forma particular del decirlo, sí, así lo dejo.

Dice: "No obstante, la interacción débil (5) rompe con el “principio de simetría”, con la “invariancia CP” –carga y paridad de sus integrantes-; pero vincula –corroborándose lo que anteriormente dije- a un electrón con un neutrino por ejemplo, al menos respondiendo a algo que les provoca una atracción o una vinculación entre ellos.
Esa es la clave de la formación o transformación de materia: la de la capacidad asociativa –o por vincularse- de lo más elemental o “infinitamente pequeño” que, al ser tan rápido, pierde en breve su identidad o acción individual; es decir, en un concreto ejemplo, pasa de ser quarks a antiacción de quarks, pero en un intervalo tan estrecho que, tal acción de quarks, es continuista, no se pierde, sino que se transmite en pro de mantenerse, de una continuidad".


- Aclaro, la energía se mueve en forma de ondas, en "paquetes de energía", de forma no continua; he ahí que una partícula subatómica, cualquiera, cuando se mueve, lo hace en forma "de saltos" -de impulsos- en el espacio que llevan su carga energética o "de su acción particular".
Bien, cuando un neutrino se mueve en esa discontinuidad, a saltos, entre salto y salto hay un "hueco" o espacio donde no está su acción; es decir, un espacio de no-él, de no-su acción, precisamente de su antiparticularidad, de su antipartícula.

miércoles, 28 de julio de 2010

Consecuente a mi decisión ética de no engañar a nadie, todo lo que digo y diré no tiene preparativos de artificio previos, es lo que manifiesto cara a cara o espontáneamente -dado un momento- de lo que sé; es decir, todo lo que sé lo llevo conmigo, no hay otro método.
Esto es un borrador aclaratorio, ya que el ensayo -como tantos otros- está pendiente.
SOBRE TEORÍA DE LA ININTERRUMPIDA EXPANSIÓN ACELERADA DEL UNIVERSO (su supuesto alejamiento de la radiación de fondo o del Big Bang):

- No existe posibilidad de medir un alejamiento.
- Ninguna forma de materia-energía está exenta de interacción, de ese actúar con otro algo; es decir, todo es accionado por fuerzas, todo es conformado por fuerzas.
- Todo cuerpo celeste, toda formación de materia es... una acumulación de materia, es una densidad proporcional a su calor. La formación de materia es interactiva y, además, activa con el entorno. Es una inevitable interacción entre todos sus elementos o de reacciones nucleares o de combustiones que dan un resultado en el entorno.
- Toda formación de materia termina tras un desarrollo sea cual sea, de ignición-fusión, más elemental, etc, y suele ser una explosión singular por el estado de temperatura y de densidad energética en el que se encuentra.
- Esa explosión NO SÓLO FORMA UNA FUERZA DE EXPANSIÓN, sino una fuerza de reacción contraria a esa, sino también una distorsión demasido singular de la composición del espacio en su origen; quiero decir, lo más importante de toda la fenomenología del Universo o de los universos no es el inicio ni el proceso de una expansión, no nunca (puesto que la determinación del "medio por donde se mueve la energía" es más importante que premisas sobre ella misma), sino lo que, existiendo de una forma absolutamente objetiva -porque existe su efecto-, es lo más imprescindible en todos los ciclos iniciales de la formación de esa total materia de lo que va a ser un universo o grandes cuerpos estelares: La oquedad (un hueco en sentido inverso "gravitacional") demasiado singular que inevitablemente ocasiona una gran explosión en su origen (por una reacción centrípeta" que siempre existirá con unos efectos o resultados).
- Eso está ya demostrado incluso en la más pequeña explosión que, por muy pequeña que sea, determina un "hundimiento" con la materia-espacio con la cual reacciona y es proporcional ese hundimiento a la energía que ha iberado tal explosión; por cual, en una gran estrella, es razonablemente probable -y algunos ya defienden con pruebas esto- que se forme algo parecido a un agujero negro o a un agujero de gusano que

// incompleto //

martes, 16 de febrero de 2010

EL LÍMITE Y EL NO LÍMITE

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Entre dos puntos, al no estar juntos o continuados -si no serían sólo uno-, siempre cabe otro; por lo cual eso es ilimitado, infinito. También el número π determina el no fin y la no periodicidad de sus decimales; éste, pues, en su contexto matemático tiene ésa propiedad de lo que es infinito.
Por otra parte, el tiempo siempre transcurre para algo físico, o sea, para lo que es en general lo físico y, por tal hecho ineludible, se evidencia -por propiedad- que es CONTINUO para lo físico aunque DISCONTINUO en lo ya físico, desde un algo en concreto físico, por lo que “ése algo” -algo ya hecho o determinado- se ofrece o está a expensas de lo imprevisible -o de lo ilimitado o de lo indeterminado-.

Ejemplos: El oxígeno es continuo – por propiedad- PARA un ser humano, siempre continúa en él; sin embargo, es discontinuo -no igual en proporciones, en un más y en un menos, es decir, según el más o menos gasto de energías - DESDE cada una de sus circunstancias, por las que sean sus interacciones y las cuales no están determinadas.
Un electrón es continuo, en su movimiento orbital, PARA un átomo -lo determina-; sin embargo, ése mismo electrón es discontinuo DESDE tal o cual interacción en que deja de ser determinante -o de igual modo- para un átomo.

Así es, algo en concreto físico -en un presente ya determinado, en una conjunción o relación contextual- es lo que está limitado o delimitado por sus propiedades físicas y por sus condiciones circunstanciales; o sea, tiene SÓLO unas capacidades “de lo que puede hacer” en su sólo estado presencial, actúa sólo ahí con una ya determinación, por ser -per se- un ya hecho... determinado: un hecho.
Con esa base, a partir de ahí lo que ocurre es que, sin poderlo evitar, va a interactuar ése algo físico imprevisiblemente desde las posibles interacciones o vinculaciones infinitas que puedan darse y, por eso, será algo distinto, pero indeterminado.

Todo está, sí, limitado a (al) ser un hecho; en concreto, a un hecho que ha sido “temporal”, porque sólo es hecho procesado por su determinado y propio “tiempo” -no por el tiempo-. Sin embargo, también está a expensas de la “intemporalidad” de lo que pueda ocurrir, del “tiempo no hecho”, del “tiempo no configurado” -pudiendo así, por su dependencia con el movimiento, ser totalmente distinto- no determinado o no probablelístico, ilimitadamente infinito.

Nota.- La única característica o condición -su esencia- del movimiento es el “fluir”, el no ser o estar fijo; igualmente, el movimiento sólo es..., únicamente es “fluir”. Por lo tanto, el tiempo -”un tiempo”- DEPENDE de lo mismo de lo cual depende el movimiento -siendo éste indeterminado, totalmente improbable-.

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José Repiso Moyano

lunes, 4 de enero de 2010

Imposibilidad de medir la lejanía:
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Si todo se mueve y, además, curvadamente e intemporalmente -indefinidamente-, ¿quién es quién para afirmar que el Universo se aleja?, ¿de qué se aleja?, ¿de su estupidez?
Si tú te mueves dando la vuelta al mundo, ¿cómo vas a estar lejano de algo si ya te diriges de nuevo a ese algo?
Si algo, en aceleración, pierde esa aceleración y, luego, aumenta en otra aceleración, lo ya demostrado que pasa es que se encuentra sometido a otra gravedad (pero no a lo que, más bien, se imagine alguien).
A todo, absolutamente a todo, se le HA DEMOSTRADO -para que todo el mundo lo entienda- su "contrafuerza" (una fuerza opuesta que garantiza un orden o un equilibrio o, al menos, que la energía no se destruya); pues, entonces, eso es lo que sólo está como CIERTO antes que cualquier hipótesis aventurera. Así, lo que no se puede hacer es que ésta última se dé YA como cierta y, en burla, no respetando la razón, quede premiada marginándose la que es cierta (algo que es indignante por total manipulación).

sábado, 3 de octubre de 2009

No veo posible la existencia del bosón de Higgs tal como se concibe puesto que, la formación de la materia (sujeta al "darse forma" o al "estar en una forma impredecible" en energía) no se debe restrictivamente a una sóla causa.Asimismo no veo posible que la formación del Universo fuera determinante con la única causa del Big Bang, éste establecido con el prejuicio del "nada" hacia "todo".


COMO ANOTACIÓN:
http://boards2.melodysoft.com/Perspectiva/no-vale-el-porque-si-46.html (.es sólo un borrador -algo "verde" o muy incompleto- de una respuesta, pero DA ya una prueba de que fue en 2003 cuando completé este ensayo que -a continuación- se presenta.)

José Repiso Moyano

lunes, 13 de octubre de 2008

ENSAYO CRÍTICO SOBRE LA TEORÍA DE LA RELATIVIDAD
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Estas concretas aclaraciones son importantes:

Si yo digo que el ser humano no es una piedra no tengo por qué exponer qué es un ser humano, qué es la vida, sino sólo demuestro que “un ser humano no es una piedra”. Es decir, no me contrapongo con otra teoría, sino demuestro como errónea la aludida, como imposible.

Los términos científicos son términos asimismo filosóficos, siempre y desde que el ser humano es ser humano –conseguidos por el “saber” que es reflexivo y analítico-. Por ello el término “existir” es un término filosófico al igual que científico: algo existe porque se prueba argumentativamente con términos –contenidos de conceptos- que es un hecho empírico, que es real.

No obstante, hay términos que acumulan varios significados o connotaciones, pero es su contexto concreto el que clarifica –porque lo delimita- su significado.

La Teoría de Einstein se basa en principios de “relatividad” y él la ofreció “científicamente” en dos partes: la relatividad restringida y la relatividad general (la restringida atiende más a sistemas de referencias en supuestas inercias en donde movimientos están acelerados, atiende a las velocidades cercanas a las de la luz, tras su medición invariable por Einstein; la general a la constitución de dimensiones y a caracteres gravitacionales y a lo que comportan estados materiales ante ellos), complementarias.
Bien, cuando uno habla de ella, habla de las dos como una sustento de la otra, o sea, que la ha engendrado.

Existe, “hay” –si es más científico- una interdependencia de todo con todo si existe en un contexto. Lo que no significa que las partes –los elementos o las propiedades dimensionales- de ese contexto no se puedan desunir en otro. Por ejemplo: el oxígeno y el hidrógeno están unidos –dependen uno del otro- en… el agua, pero están desunidos en otra complejidad o, mejor diríamos, compuesto.

Algo no se mueve con respecto a nada, sino se mueve simplemente y demostrativamente por su evidencia de “cuerpo que se transforma”, y con respecto a todo. Por lo tanto los sistemas de referencia inerciales no existen sino para nosotros como utensilio, en tanto que un cuerpo –por moverse, moviéndose siempre- tiene o puede tener infinitos y ninguno en concreto, ya fijo, constante, determinado. Luego si no lo tiene éste, uno empíricamente demostrado, no existe un sistema de referencia empírico –sólo se usa para distinguir unos movimientos de otros, distinción que no se puede obtener plenamente, con medición total, pero sí advertir absolutamente-.
Por ejemplo: es imposible medir el movimiento de algo, porque se mueve, pero sí advertir que el movimiento de “algo” es diferente o sigue otras pautas de transformación a “otro algo”, en cuanto se diferencia, no es igual.

En claro, esos sistemas sirven para "distinguir", nunca para "saber" el movimiento y de inmediato -caprichosamente o soberbiamente- destinarle un veredicto de "relativo", pues un cuerpo no tiene un sistema tal sino ése que a uno -a un ser humano- le sirve y, también, infinitos podrían ser...; luego son imaginarios -pero que sirven como guía que porta contenidos, como las palabras que no existen en la realidad, así es, pero sirven porque nos simbolizan contenidos-.


Sobre los “puntos de referencia” utilizados por el lenguaje humano: Cuando existe una intencionalidad existe a su vez una fijación –un servirse de ella por voluntad para “crearse” un modelo ético o social-, algo que no es propio de la realidad extrasimbólica o de la realidad en general –exenta de la intención humana-. Ejemplos: una rosa no es “un punto de referencia” para un jardín ni un grano de arena es “un punto de referencia” para un desierto, únicamente son elementos de contextos más o menos amplios, no son modelos para seguir, no son intenciones escuchadas.

Ni el mundo ni un jardín poseen, sí, una intención, una “dirección iluminada” por favorecer a uno de sus elementos, es decir, no dejan un testamento diciendo que tal rosa es “un punto de referencia”, pues sólo supone ser un elemento más, uno; y sólo el ser humano hace o inventa que un elemento en concreto trascienda ya o sirva para su honor imaginario (para su voluntad) de ser “un punto de referencia”.

Del mismo modo un jardín no es “un punto de referencia” para un rosa, sino que “está” en los contextos que está, y éstos no son de ninguna manera puntos: son contextos, complejidades que integran diversos elementos existenciales.


Término y concepto: No me opongo a ningún término, ni siquiera al término “referencia”, sino a un concepto concreto, a un contenido o a una expresión delimitada. El término “referencia” conlleva “alusión” por lo que nunca es prescindible (al ser la misma esencia de la comunicación); un concepto “se refiere a”, “es propio a “, luego identifica de forma absoluta contextualmente, pues “se refiere a”, diferencia, determina propiedades y principios a… algo.
Pero no ocurre eso cuando ese término califica porque, entonces, no dice en realidad que “se refiere a” (algo concreto), sino que “es un referente” –para nuestro uso- pero, ahí, “referente” (un punto, una fijación) adquiere una alta ambigüedad e imprecisión (porque la deciden gustos), primando o anteponiéndose un referente ante infinitos; un error.
Así que, en mi ensayo, me opongo solamente al “punto de referencia” respecto a un sistema de referencia, respecto al sistema de referencia einsteiano.


Las transformaciones de Lorent no indican que algo sea relativo o no-constante dadas unas condiciones de su contexto que le sean constantes, sino que la masa se le cambia a algo cuando esa masa equivale a una mayor energía porque equivale asimismo a un mayor movimiento (cada "mayor movimiento" indica más energía que "lo hace" o que lo precisa y, asimismo, más masa).


En mi ensayo llamo “contexto A” a aquel en el cual “cualquier” objeto se mueve, y significa que el espacio “ya es” un contexto, el espacial –donde metemos la cabeza, que algunos sólo lo entienden así- o si se quiere entender el general: el contexto base.


Cuando me refiero a “El movimiento (el ser)…” es que “algo es” movimiento (el movimiento alude a un ser, a un algo, a una clase de energía que se mueve) que actúa con unas pautas de transformación diferentes a otro algo, quiero decir, es “lo que se mueve” como elemento de todo lo que se mueve. Luego, al ser un elemento, se mueve diferente por la demostración racional de que, si no fuera un elemento, todo entonces se movería igual por una sola acción o movimiento –lo que implicaría ser fijo-.


Todo científico se apoya en argumentaciones racionales, por lo tanto lo que aduzco está dentro de lo científico, de lo racional. Uno cualquiera apoya sus argumentos sobre bases empíricas, por mi parte sólo hago cohesionar referencias o contenidos empíricos –que eso es la razón-.


El movimiento no lo sujeto o lo vinculo, de ninguna manera –pues sería irracional-, a términos estrictamente de sistemas de referencia inerciales, porque ya he dicho y demostrado que no existen como tales; algo que no ocurre con el movimiento en tanto que indica o conlleva una transformación, por ciclos también demostrados, evoluciones con respecto a ningún punto de referencia.
Por ejemplo: la desembocadura de un río no tiene algún punto de referencia, sino confluyen allí una serie de elementos y condiciones. Asimismo todo lo que os guste que os demuestre empíricamente. No digo lo que me gusta, ¡qué más quisiera yo!


La geometría cuadridimensional no posee alguna prueba, y además supondría que algo puede estar al mismo tiempo en otro lugar; por lo que nada tendría –nada estaría en un… orden, más bien en una locura- que seguir una evolución ni un ciclo al encontrarse "por arte de magia" ya predispuesto, prefijado, inmóvil al perder el pilar esencial de toda transformación: la continuidad.


Sólo algo es (existe) si continúa siendo, si sigue un proceso, de continuidad de sí mismo, sobre unas mismas o coherentes condiciones dimensionales de continuidad, y siempre en el contexto que le es propio, donde se le sustenta "su orden".


La precisión sobre la simultaneidad, que pretende la relatividad restringida, de los hechos es imposible e, incluso, más imposible en cuanto que la percepción no es ubicua: nunca existe una misma "cercanía" a dos hechos que suceden al mismo tiempo.
Esto sólo significa, claro, que la capacidad del observar no puede comportar dos observaciones al mismo tiempo, sino la atención a sólo una: a una con su velocidad propia. En la consideración de que, ya otra distinta atención, se le dará a otra con su otra velocidad.
Así, es cierto que de un anterior conocimiento depende un posterior conocimiento; es casi una perogrullada, pero piénsese que todo es... encadenamiento, suma, añadidura, no que ya va la suma dada o gratuita o regalada por anticipo mágico: en eso precisamente se regla cualquier proceso, desarrollo o evolución.
Sin duda, existe una obsesión en pensar que, si no se percibe todo o mucho a la vez, ya no existe percepción o se desvirtúa; pero la percepción es... consecutiva de la proximidad, de asimilación consecuente -coherente- con lo que está interactuando de forma directa o, bien, inevitable.
Así, por ejemplo, un depredador sólo depreda a quien es directa consecuencia de su observación, de una única realizándose con la más posible o mayor proximidad a su presa. El depredador no puede saber simultáneamente qué hacen todas sus presas en un mismo tiempo, qué comen, qué miran y qué están soñando...
A ver, esto es ya un prejuicio o un "ahogo" intelectual creado inútilmente, pues todo es eslabonado y consecutivo ya por inherencia o ya porque es la consistencia misma de todo proceso o suceder; efectivamente, existe una interacción y, luego, existe otra: la atención - o potencial asimilación- de la primera interacción no puede estar simultáneamente en la segunda. Todo esto es un problema creado desde o a partir de... una tontería.

(También, en las partículas elementales, es imposible medir simultáneamente la posición y la velocidad de una de ellas, según Heisenberg.)


La frase "A través de la luz vemos las cosas; pues, si se cambia esa luz, ya vemos otras cosas" sólo conlleva falacia.
Quizás en la historia de la ciencia jamás, jamás, haya existido una así, tan falsa y truculenta.
Veamos:
1º- La luz "lo es todo"; por lo tanto "vemos todo" se cambie o no se cambie la luz (que también derecho tiene a cambiar porque, si no, sería fija).
2º- "Si se cambia" -dicho así- es falso en tanto que nunca se cambia deliberadamente, sino más bien como una propiedad de lo que existe, que es "el cambiar".
3º- "Vemos la luz" no, no es tan cierto, sino habría que decir que "vemos únicamente luz", no la luz y luego la no-luz, sino únicamente luz; por lo tanto, es imposible ver otra cosa, otra cosa que no sea luz y, así, quedemos engañados, nos metan "gato por liebre".
4º- Siempre "se ve algo" de otra forma en otro instante, debido a que nunca es el mismo en su transcurrir: todo cuerpo se renueva a medida que es.
5º- Visión, "ver", sí, es sólo recibir luz, o sea, ver es equivalente ya a... luz; por eso, es una perogrullada decir que "vemos luz" al igual que el decir que "soñamos sueños", claro, al igual que "pensamos pensamientos"...
6º- Si la luz "lo es todo" pues, con nuestro ver, "no hay más remedio que ver luz"; y así es, pero la luz en sus formas (con sus colores a los cuales tiene "derecho") y en sus interacciones y en sus transformaciones.
Y es ella la que cambia, no es una mano mágica la que nos la cambia capciosamente o con alguna intención.
Existe una obsesión en pensar que la naturaleza nos engaña, que ya existe un "demonio" que nos lo especula todo... ¡demasiada superstición! .
Nosotros somos... naturaleza; es lo que somos, no, no lo que nos "vigila".

También, que el corrimiento del perihelio de mercurio se verificara en 43 segundos de arco por siglo no, no significa que el tiempo y el espacio ya estén casados como siempre y para siempre, y en todas las condiciones por igual.


Sobre “perspectiva”:

Racionalmente sólo puede ser la realidad una perspectiva cuando ésta la concibe, en su consideración íntegra, fuera de ella; es decir, para que se tenga una perspectiva definida o completa de la realidad obligatoriamente tal perspectiva debe originarse fuera de la realidad (algo no racional).

Más, para que un objeto -real- sea perspectiva -realmente- debe concebirse tal perspectiva fuera de ese objeto porque, entonces, no sería perspectiva al existir una incapacidad para concebir ese objeto “aisladamente”: en su perspectiva de un sujeto delimitado de ese objeto.

Más, si la realidad es una perspectiva -así-, pues es posible la determinación o delimitación de tal perspectiva fuera de ella, o sea, fuera de la realidad, en claro: en la no-realidad (algo no racional).

Ejemplo: Tú sólo puedes considerar a una célula como una perspectiva “fehaciente” o “segura” cuando tú no eres ella, sino otra cosa que dice o se imagina o sustenta que tiene una perspectiva con una delimitación o con una independencia total con respecto a ella (algo no racional).

Entonces, si los hechos reales no son perspectivas, ni pueden serlo, sólo son productos de la realidad: consecuciones de que un organismo es o comprende muchas células, muchas “supuestas perspectivas”, claramente... un producto y siempre dentro de la realidad con sus ya inevitables consecuencias reales.





HIPÓTESIS Y ERRORES DE EINSTEIN
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Einstein sostiene su teoría de la relatividad en que la velocidad de la luz es fija, que no depende ni de alguna fuerza ni del espacio, o sea, que es absoluta.
De hecho, eso se ha demostrado una y otra vez: es así. La velocidad de la luz es un movimiento constante al igual que otros movimientos dadas unas circunstancias; porque la constancia es lo único que garantiza un orden, un desarrollo o cualquier ciclo; pero ¿qué ocurriría si lo que existe fuera únicamente constante?, pues que no permitiría una diversidad, una libertad de interacción del “todo con el todo”. He ahí que son deparadas unas constancias absolutas junto a otras que, también absolutas, sólo se comportan como tal vinculadas a unas circunstancias, en claro, a unos desarrollos que han derivado.

Ahora bien, antes de profundizar sobre cualquier aspecto existencial se debe precisar sobre la propiedad más inherente –la fundamental- de lo que existe: el movimiento. Así pues, éste existe, y existe de forma absoluta, ya que lo que existe sólo existe al actuar, al desmarcarse de lo que “no posee” capacidad para algo o “ser nada” (inexistencia).
El movimiento conlleva “siempre” el que “algo se mueve”, y no sobre sí mismo sino sobre o dentro de un contexto amplio que podríamos llamar contexto A o “espacio”; por lo que toda la ciencia se fundamentará sobre lo que es, en todo caso, firme base real: el movimiento y el espacio.
Empero no pueden “unirse”, porque será muy preciso el distinguirlos (1), pues un movimiento se moverá siempre “hacia” un espacio al que aún no ha llegado –sólo llegará moviéndose-, luego el movimiento “no es” el espacio, sino éste se dirige –podríamos decir- a otro espacio –al moverse siempre-.
Por lo tanto, el que algo deje un espacio no tiene por qué determinarlo (2) en cuanto que ya no sabe nada de él, no lo “sabe” ocupando otro y, además, “no sabe” el que luego vaya a ocupar; es decir, un movimiento jamás podrá determinar un espacio al que nunca ha llegado.
Pese a quien pese, de hecho un movimiento nunca podrá influir a ese espacio en el que nunca haya estado; concretemos, por ello, en que algo en movimiento influye con una serie de fuerzas a todo lo demás o a aquello que, en verdad, es alcanzado por sus fuerzas o por sus capacidades de interacción.

En suma, al movimiento no le es propio un espacio estable (3), más bien se conforma abnegándose por obligado a un espacio estable.

El movimiento (el “ser”, el ser... movimiento, el ser una contextualización o una finalidad del movimiento) ya ha quedado dicho -por mí- que “está en espacios”, influidos, que le favorecen una “continuidad” de interacciones; sin embargo, hay algo más: el movimiento dura o, al menos, dura en el proceso al que se encuentra vinculado.
Si es un movimiento máximo de la energía, por supuesto mantiene una constancia –un límite, una limitación, una regla firme que consiste en que algo no puede sobrepasar un límite: en esto se basa cualquier constancia-; si por el contrario ése se constituye dentro de una estructura compleja donde actúan diferentes fuerzas, pues “transcurre” dependiendo de ellas o en atención a ellas se regula o se delimita.

En efecto, un movimiento dura (normalmente “prosigue” un movimiento en otro; he de señalar que se debería decir "transcurre" en vez de que "dura", en tanto que duración implica, cuando se habla de movimiento "per se" y no de sus desarrollos, que termina algo, o sea, que la materia se... destruye) al margen de que el ser humano lo mida; pero el ser humano –por su atrevimiento- lo mide y no más que con unos intervalos o recurriendo a unas referencias de distancia que denomina “tiempo”.
Bien, lo hace para una utilidad suya; no obstante, ¿existe el tiempo sin distancia? Pues sí, la respuesta es sí (1) al poderse medir el movimiento por referencias a lo que ya le es connatural: por ciclos, por desarrollos, por logros de límites, etc.
Es decir, el tiempo se mide según qué aspecto del movimiento se quiera medir considerando que tal tarea, el medir, será como “sujetar” al movimiento si se hiciera únicamente con unas referencias de distancia –un error que comete ya el ser humano, pues debería decirse “distinguir las duraciones”-.

En esos términos, sí, el problema más grave de la ciencia empezó cuando el ser humano se obsesionó por medir el tiempo con esa idea de relacionarlo a la fuerza con la distancia pues, si con “perfección” la naturaleza lo “admite” o lo distingue por ciclos o desarrollos (por ejemplo, la vida dura lo que dura el proceso desde que se inicia la formación de los órganos de un ser vivo hasta que se descomponen o al perder esos el control funcional de su sistema nervioso), el ser humano lo extrapola, lo lleva al inventado y tendencioso “tic-tac” logrando, así, una tabla rasa ficticia para todos los desarrollos existentes -a veces totalmente distintos unos de otros-.
No, con contundencia no sólo existe el tiempo que un movimiento recorre una distancia porque, asimismo, existe el tiempo que un movimiento resiste a otro movimiento –el de una masa “más en reposo” ante otro movimiento-.
Hay que tener en cuenta, por tanto, que el movimiento –o la vida- no recorre un “espacio base” –algo que está esperándole- o un espacio estable en virtud de que transcurre o prosigue por “espacios” nunca idénticos (3); aún más, el movimiento no puede recorrer en el fondo nada, sino que se va formando –se mueve nunca en una misma base- o conformando y, a su vez, deformando en el espacio en general (2).
Aclarándose: el movimiento se conforma –al interaccionar siguiendo un modelo estructural o su desarrollo- y, al mismo tiempo, se deforma –por factores que frenan más o menos el que siga a ese modelo estructural-: cuando chocan dos estructuras complejas por ejemplo.

Con lo dicho, el espacio no puede quedar preestablecido por una concepción de distancia (1) porque son “espacios”, ocupaciones continuamente las que determinan cada movimiento; y advirtiendo que de algunos “espacios” nunca un movimiento sabrá nada, es decir, les serán siempre ajenos “existencialmente”, ni los que en verdad poseen no son un “uniforme” para siempre. Con el tiempo ocurre lo mismo, que no lo dicta un movimiento en particular –que comporta sólo uno-; por ello, sí, habría que hablar de “tiempos”, siempre de "tiempos" e, incluso, infinitos (de los cuales el ser humano elige, se entretiene en ello).


La teoría de la relatividad expone, en cambio, la acertada relación que intensifica todo movimiento con su masa, con su expresión de energía condensada o de materia; esto es, el movimiento que se realiza es equivalente a su masa, de una forma proporcional y de ahí que la referencia a esa proporción sea la constante de la velocidad de la luz para una formulación en concreto (E = m . c al cuadrado) significando que, cuando algo varía energéticamente, varía en proporción su masa (esta formulación no es la única e imprescindible a la cual dependen todas las formulaciones energéticas; ya he demostrado en anteriores ensayos que, con cualquier constante, con ésa o aquélla, es fehaciente una formulación energética).
Por de pronto eso es así, pero Einstein habla de tiempo también, que éste decrece o disminuye (¡nunca!, nunca se diga ni en broma que el tiempo "se dilata" para que halla una "duración" menor, que es una insensatez, puesto que la dilatación sólo es propia de lo material, no de una dimensión o, mejor, nadie lo ha demostrado jamás) cuando un movimiento se acerca a la velocidad de la luz con respecto al punto de referencia inicial, o sea, con respecto al lugar en donde se originó.
Sin duda, si algo se mueve “más rápido” que el planeta que deja –que nunca alcanzará un movimiento cercano al de la luz- envejecerá menos que tal planeta y lo que esté en él – es evidente, un tonto lo sabe-; según la ecuación de Lorentz: t = tiempo inicial (l – v elevado a la potencia 2 . c elevado a la potencia -2) elevado a -1/2, conforme a la relación v elevado a 2 . c elevado a 2 (he de indicar que esto de Lorentz está sujeto únicamente a la formulación einstiana).
Si un objeto se aleja de nosotros cercano a la velocidad de la luz, desde nuestra observación o sistema de referencia la longitud (su largura ante una observación) del objeto disminuye –considerando que atiende a una condición curva del espacio o a una "curvatura", nada va en línea recta- y su duración de tal longitud –al ir a tal velocidad con respecto a otro sistema de referencia- aumenta.
Claro, razonable es que aumente si el movimiento en el cual se encuentra contenido es mayor con respecto a otro –considerando siempre que en un movimiento cercano al de la luz todo dura menos (en rapidez, y en llegar a sus umbrales de rapidez), está más cerca del límite, se necesita más energía para estar ahí-; pero no en el instante algo consigue tal velocidad, en realidad muy poco y nunca una estructura compleja como la nuestra (muy a veces el gran error o la falsedad de fondo radica únicamente en la descontextualización, en lo no propio de algo).


Einstein cae en el facilismo o en la ligereza (la cual he denunciado siempre o advirtido a otros) de atribuirle un “tiempo de utilidad” a lo que ya está demostrado como constante en cualquier sistema de referencia; conque será “tiempo” para él la distancia que se deduce de esa velocidad, y la impone como “duración sucedánea” a todos los movimientos (un procedimiento reflexivo así: si en una distancia hay tiempo, ¿cómo no?, pues utilizo esa distancia constante para hablar de tiempo, sin restricciones; si en el tocino hay velocidad –alguna hay-, pues utilizo el tocino como medida de velocidad) (1).


De antemano, una estructura compleja cercana a la velocidad de la luz dejará de inmediato de forma irreversible de ser ella: ocupará rápidamente más espacios, o sea, abandonará una naturaleza a la que no, no volverá intacta o intentando seguir con aquél añorado tiempo, el de su anterior sistema de referencia.

Por ejemplo:
El señor A va en un tren X y el movimiento de este tren lo mide “participando” en ese movimiento, es decir, dándolo como adherente (adherencia más en el sentido de correspondencia, porque se está hablando de una observación para... medir) a sus medidas; pero el señor B que se sitúa fuera del tren X lo medirá con el movimiento adherente al suelo, a su sistema de referencia, lo que determina una “desubicación” para medir por igual el movimiento que corresponde al tren X. A ver, dado esto, el señor A participa –no tiene, pues él “per se” no puede alcanzar más que su movimiento- en el movimiento adherente más cercano al de la velocidad de la luz.
Ahora bien, si hipotéticamente el señor A tuviera el movimiento cercano al de la luz y luego decidiera volver a otro movimiento menos rápido, por supuesto, seguiría viviendo en el tiempo que ahí le corresponde y… más joven que el señor B.

El señor A, sin duda, habría vivido dos movimientos adherentes; todo un privilegio con respecto al señor B que seguiría con el suyo. Esto se ha imaginado así; pero es una… falacia, puesto que la medición –la que se ha realizado- sólo ha atendido a las medidas de movimiento del señor B cuando, en realidad, el señor A no ha atendido a la suya misma ni a sus “posibilidades” con respecto al señor B.

Más claro:
Imaginen dos personas viviendo en un mismo tren que hipotéticamente viaja cercano a la velocidad de la luz; bien, aunque en un principio los dos se encuentran en el primer vagón, uno es más libertino y decide alejarse –corriendo- hacia el último vagón. De esa forma, en efecto, siempre “el que se queda” llega antes a la muerte –porque sólo cuenta con un tiempo o con un sistema de referencia, no tiene otro recurso ni truco ante él-; sin embargo, “el que se aleja” resta movimiento a ese proceso y, a la par, tiempo.
Además, ahí, advertido lo ocurrido, otro señor fuera del tren puede admitir que un señor envejece menos, eso es lo que dice-¡ah!, pero no deja de envejecer porque también le afecta el… tiempo-.

Pues bien, si los dos que se encuentran dentro del tren quisieran verse, “el que se alejó” tendría que volver y precisamente en esa acción usaría -“perdería”- la energía –la ventaja- que necesitó para alejarse, el otro movimiento adherente al que estuvo vinculado: al final se verían como lo hicieron inicialmente, en un mismo contexto, sobrellevando unas mismas reglas de tal contexto, fuera de fantasías o de trucos.

Y es que con el movimiento cercano a la velocidad de la luz no se juega, por razón de que no es algo que corresponda a una decisión de ida y de vuelta, de “súbete a la velocidad de la luz y date una vuelta”, ni menos de dimensiones inventadas (una vida en cuanto deja de ser vida con otro movimiento no puede construirse tal como se dejó).


Einstein sostuvo que el Sol no atrae a la Tierra, sino que la Tierra ya “porque sí” está encerrada en la curvatura del espacio que el Sol provoca; y que la Tierra continúa arrastrada por su propia inercia. Por eso, la cantidad de energía concentrada no hace sino influir en el espacio que la rodea y, así, lo que hay en éste se dirige por su propia inercia hacia el centro de la curvatura ("curvatura" no es "concentración", desde luego, pero sencillamente toda concentración hunde o deforma consiguiendo con ello una mayor "condición curva" que da Einstein al espacio -instalándole un "punto de singularidad" o hipotético al ser esa "condición curva" máxima-, siempre, siempre por... la concentración): hacia la mayor energía concentrada (3).
Entonces, dicho tal cosa mientras no se censure al que demuestra, todo curva su movimiento a causa de una curvatura existente siempre por concentraciones de energía. En tal supuesto, si se curva la distancia, el tiempo también; y todo –así él concibe la gravitación-.
Durante un eclipse de Sol la luz de las estrellas nos vienen gracias al eclipse: la luz se desvía de su trayectoria cuando pasa cerca de una mayor masa.
Por otro lado, Einstein se atrevió a revolucionar el espacio euclidiano de tres dimensiones añadiendo otra, espacio-tiempo, donde el espacio es continuamente espacio-tiempo de forma constante o absoluta.

Bien, tras lo que dijo él, en primer lugar, una dimensión del espacio es por menos una “dirección” (3) que la posee siempre el espacio, incluso con la carencia de energía tan activa, "interaccionante", sino más en latencia, en reposo (sería, pues, una dimensión de distancia); conque en un espacio lo más próximo a nada -o imaginablemente nada- nunca le será “demostrado” esa dimensión "suya" de espacio-tiempo que la depara como una propiedad energética más que como una propiedad … espacial.

Si es así, si en verdad toda la materia del Universo se concentra y ya ha predeterminado –según dice él- una curvatura infranqueable en torno a ella, entonces “ya” la materia estaría condensada para no salir de ahí, ya lo estaría con tendencia a lo fijo, a la inevitable inacción a la larga, pues el probado punto subatómico o fondo de radiación desde luego crearía tal “hundimiento” del espacio que de inmediato se cerraría o “se instalaría” en la inacción por tal confinamiento establecido; o sea, dejémonos de rodeos y despiértense algunos científicos, ninguna fuerza de implosión podría franquear esa predeterminación espacial tan absolutamente… cerrada.

Bien, Einstein no probó sino una evidente constancia de la velocidad de la luz pero, con aforo a eso, confundió lo demás. Aportó pero enturbió todo lo demás (que es más grave).

Porque él mismo demostró sin darse cuenta que "su" supuesto tiempo es absoluto, que ya lo es –el que tarda la velocidad de la luz en recorrer una distancia- y después como conclusión precipitada soñando en “viajes” lo señaló como... relativo, algo que jamás ha demostrado y ni en sueños (pero para los sentidos subjetivos humanos, claro, una cosa desagradable parece que "dura" más por la sencilla razón de que quieren salir de esa situación: la angustia por poca siempre parece mucha en tanto que los sistemas de supervivencia quieren salir de ella, y !pronto!).

La luz viaja en todas direcciones como lo hace todo lo demás conforme a un contexto –se expande-: un protón no curva él el espacio para que los electrones le obedezcan, únicamente eso es así, por órdenes y condiciones armónicas: de cohesión sobre todo (por dependencia -de que nada está plenamente aislado- siempre hay leyes), de energía de enlace, de magnetismo, de energía de enlace iónico, etc.

“Dios no juega a los dados” era su obsesión, además, que nada tiene que ver con una coherencia que siempre rompió o que rompía o que abandonaba a cada instante, como queriendo predeterminar que cualquier movimiento siguiera ya a su imaginación, a sus reglas de “juego de ajedrez”, y que incluso todo respondiera a un “tiempo único”o a un “espacio único” – todo mezclado-, de ida y de vuelta, humillando a la particularidad de un contexto que se regla siempre diferentemente a otro contexto.


En definitiva, Einstein como resultado elude la coherencia; sí, hay que reconocerlo, descubre en una fórmula una constancia energética pero, de ahí, deduce lo que nada tiene que ver: la existencia de un espacio-tiempo. Y ¿por qué no –de paso- la existencia de un espacio-tiempo-energía-antienergía? Y ¿por qué no la existencia de un tiempo-antitiempo frente a un espacio-antiespacio?
Y, para colmo, ¿por qué no un espacio creándose dentro del tiempo de un no-espacio?

Él fue un… fabulador, uno que mezcló todo para que saliera algo (con la simpatía -que es sin más un apegamiento a algún poder o costumbre popular por rentable demagogia- siempre se triunfa, aunque se hayan utilizado multitud de mentiras o de justificaciones injustificables; así agrada tanto la simpatía a los dictadores y al prejuicio convencional, ¡ah!, otra cosa es la gentileza... desde la integridad ética); por confundir confundió hasta lo imposible con enredos imaginarios porque vinieran luego otros y... los desenredaran. ¡Qué fácil es lo fácil!

Las fuerzas, sí, se han demostrado que existen, según qué interacciones la energía conlleva unas fuerzas o maneras de proyectar las consecuencias de esas interacciones de movimiento (3).
La energía "en estado potencial" ya es una fuerza: una capacidad para atraer más movimiento y, de hecho, el electromagnetismo -el resultado de intercambio de fotones-… existe, es un ejemplo.


El movimiento no preestablece como “inamovible” el espacio (2); nada se concentra en una predeterminación -para que algo vaya a ser- que antes hizo el movimiento (por nebulosas se forman concentraciones o galaxias no en función de hundimientos, no en función de algo o de un guión de movimientos que todos deben leer y seguir-, es decir, no lo origina o no es la causa el espacio mismo, sino la acción de algo, sino determinándose conjunciones de movimientos, los cuales interaccionan entre sí.

Una mayor cantidad de movimiento actuará siempre sobre una menor cantidad de movimiento (por su inevitable capacidad de interacción), no evidentemente sobre la nada: la energía dirige su acción –para que sea acción- a la menor energía cercana.
La Tierra actúa sobre la atmósfera porque sencillamente mantiene una constante interacción con ella, digamos, le es propia en una conjunción de fuerzas o se encuentra en su ámbito de acción; pero, aún más, la gravitación es limitada como cualquier fuerza y contrarrestada por otras fuerzas o por otras gravitaciones. La Tierra atrae a la Luna en una misma proporción -con respecto a la masa y a la distancia de cada cual- que el Sol atrae a la Luna marcándose, así, un equilibrio estático –todo lo posee-.
Es decir, no sólo la Tierra atrae a la Luna en su rotación elíptica sino que es atraída la Luna por la misma inercia de su masa en el espacio, por la rotación y gravedad de la Tierra y, a su vez, por la inercia y gravedad del Sol.


El espacio es imprescindible para la energía, absoluto, no puede ser relativo ni en cuentos; el tiempo también; y cada elemento que exista es necesario energéticamente (¿cómo se pueden negar o "matar" elementos de energías, aun por muy pequeños que parezcan?), y no es una imposición fantástica de nadie: Todo elemento es absoluto en cuanto a que no se puede negar ni prescindir, existe ya, se quiera o no se quiera, se le califique o no se le califique emocionalmente.
Luego, nada ni nadie es quién ni ha demostrado jamás que algo sea relativo (es una locura ya el imponerlo, por sinrazón, por dictadura, por mentira, por hacer películas, por intereses mediáticos o por estupidez irreversible).


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(1) El movimiento no es el espacio, "lo que se mueve" ocupa "un espacio de movilidad" y luego otro; luego, el movimiento NO ES el espacio. De esta manera demuestro que, si son dos cosas, PUEDE EXISTIR un espacio sin movimiento; es decir, un espacio con... nada (en vacío físico): un espacio sin distancia (sin "elementos distanciales" y, por lo tanto, sin distancia) y, entonces, porque es éste sin distancia, el tiempo no necesariamente tiene que estar vinculado a la distancia (algo que refuta todo lo que sostuvo Einstein, se cae en picado).

Si algo no "contiene" elementos, entonces "no existe": es nada (siempre entendiendo "nada" en este ensayo como "no haber algo" (ser algo... imaginado o inexistente en física), o "vacío físico" pero prefiero siempre elegir mejor "nada" por cuanto que, ya utilizar "vacío", significa que lo aludido se ha vaciado -lo mismo que establecer "alto" equivale a que YA estás estableciendo "bajo"- o que antes ya ha estado lleno y no, no siempre tiene que ser eso forzosamente de tal manera).


(2) El movimiento NO determina al espacio, sólo lo conforma; de hecho, está demostrado en las "camaras de vacío" en donde SÍ hay espacio y... desaparece el movimiento (y, también, se elimina en las cantidades que se desean).

(3) Al movimiento no le es propio (no tiene la propiedad) de un espacio estable, sino el que le conforman otros movimientos: las interacciones.


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Nota.-

Existe un malentendimiento de que la relativilidad es ya antigua y viene de Newton, Galileo, etc.; pues bien, tal como se ha expuesto modernamente, tal como se ha querido y se quiere asentar científicamente, sólo es pura concepción einstiana.



Otras notas.-


(1)

Lo verdaderamente importante de cualquier pensamiento, reflexión, análisis o estudio más o menos amplio es que éste diga algo nuevo o, al menos, desde luego, que se exponga o se haga con "otro procedimiento" o de otra forma; sólo eso, más que seguir repitiendo lo mismo con sus errores y, aun, desatender el sentido crítico.



(2)

Uno ha dicho que "los colores no están en el mundo, sino en los ojos". Bien -en tal seguimiento-, los colores "no están" en el mundo, sino en los ojos; asimismo las palabras "no están" en el mundo, sino en la voz; el perfume "no está" en el mundo, sino en el olfato; la bombilla "no está" en el mundo, sino en la técnica; igualmente el sonido "no está" en el mundo, sino en el oído; una carretera "no está" en el mundo, sino en una "materia sólida"; etc., etc., etc., y así llegaríamos -a lo loco- a que casi ni el mundo ya... "está".

Pero, con sensatez, los ojos o el oído o la bombilla, por ejemplos, ¿dónde están?, ¿dónde?, ¿no están acaso en una parte del mundo como todo?, o sea, ¿no son... del mundo, del mundo éste que hay o del mundo -digamos- en general?; en eso, el sonido sólo y únicamente "está" en el oído, no en la Luna, no en Carpanta o en Filemón, no en ninguna parte sino donde obligatoriamente tiene que estar: en el oído.
Asímismo los colores, asimismo el perfume, asimismo la carretera.

Y es que nada es ubicuo, nada está en el mundo total, en el mundo mundial o en el total mundial de las mundialidades si... así se entiende. Por ello, los colores están en la visión, el sonido en el oído, la bombilla en la técnica, la ética en la sociedad, los pájaros en el aire, etc., etc., etc.

La estancia no es ubicua, sino tiene... su estancia concreta -ni menos y ni más que cualquier otra válida-.

(Y se puede pensar que esto o aquello no es perfecto, pero nada lo es tal como lo preconcebimos con un ideal o... modelo)




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José REPISO MOYANO

ENSAYO CRÍTICO SOBRE LA TEORÍA DE LA RELATIVIDAD
fue escrito en el año 2003 y publicado en:

LA JORNADA
( www.jornada.unam.mx/2005/06/05/sem-cara.html )
DIALNET
KONVERGENCIAS
DIARIO GRANMA
Biblioteca UNIVERSIA

(En una revista escrita, 2005, y en mi anterior blog -ME QUEDA LA PALABRA- se publicó casi tal como está)



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(Aquí, en este blog, se le ha añadido unas correcciones precisas)















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CINCO ARTÍCULOS ( RELACIONADOS )
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LA MASA LA CAMBIA SÓLO EL MOVIMIENTO


La física – la ciencia en general- no puede vivir sin un concepto: energía. Este concepto está basado en que cualquier cuerpo cambia en función o a causa del movimiento obtenido en sus interacciones, o sea, cualquier cuerpo está determinado, totalmente predispuesto a cambiar siempre y cuando exista movimiento, siempre y cuando exista o bien su propio movimiento –por lo que cambiaría sólo su forma- o bien otro movimiento que actúe sobre él –por lo que cambiaría su energía-.

Así, algo es más o menos energía, pero nunca deja de ser energía, gracias a o consecuente con el movimiento. Esa es la esencia, que algo siempre es movimiento porque es capaz de cambiar y, a su vez, de variar su intensidad de cambio o de transformación con respecto al movimiento adquirido –algo resultante del liberarse o del concentrarse energía- (1).


La formulación de Einstein (E=m.c al cuadrado) es el asumir tal hecho, el de la relación entre materia y movimiento. En el fondo es una relación o correspondencia entre masa y movimiento que, aunque simple, no se advirtió anteriormente de manera precisa.

El caso es que ya Copérnico se rebeló contra la “cosmología fijista” señalando que los planetas “giran” alrededor del Sol; lo que Galileo corroboró más tarde sobre una demostración ahora experimental; y a lo que Kepler añadió, también con mediciones, el movimiento elíptico de ellos (2). Sin embargo, sería Newton quien aportara taxativamente los motivos de por qué se mueven los cuerpos, asentando unos principios básicos y, con ellos, atribuyendo a “todo moverse” la acción ineludible de una fuerza o de unas causas o causas físicas que lo determinan. Tales causas, en claro, consolidan o determinan que algo es estable o tiende a una constancia mientras tarde en ser presionado por la intensidad y frecuencia de una acción externa y, de cómo sea ésta, se conformará otra tendencia estable en su potencial de concentración o cinético o centrífugo; de lo cual se fundamentan los átomos en otro contexto o nivel energético.
Es decir, algo permanece en sí mismo, permanece estable, se resiste a cambiar mientras otro algo no sea lo suficientemente energético para variar más o menos su estabilidad, para separarlo más o menos de su estabilidad.
He ahí la fuerza mayor, la de continuidad, la de seguirse a sí mismo, al “presente estado”, o la que permite que se fortalezca una estabilidad como “tendencia primera” o prioritaria de un cuerpo. Es la fuerza de atracción, la que siguiendo a un principio de conservación favorece al mismo tiempo al contexto energético mayor, la que dice que cuando actúan entre sí o interaccionan dos cuerpos el que sale ganando en energía es el que posee mayor energía.
Ejemplos: Si se "enfrenta" un mosquito a una montaña tiene todas las de perder, si se "enfrenta" un electrón liberado a un átomo tiene toda las de perder, si se "enfrenta" un grupo de estrellas a un agujero negro tienen todas las de perder.


Ahora bien, aunque la relación entre masa y movimiento exista, o sea muy evidente, sólo es posible llevarla a una formulación matemática si a un movimiento concreto le corresponde una constante matemática, esto es, sólo es válida tal o cual formulación que se consiga con una constante absoluta; y Einstein se la atribuyó a la velocidad de la luz. Por lo tanto, sin restricciones, sólo se sustenta esa fórmula con ese descubrimiento: el de darle un valor matemático-absoluto a un movimiento de energía gracias simplemente a una constante, y en este caso es la velocidad de la luz.

¡Ah!, pero Einstein no fue el primero en tener en su mente esa idea ni en lograrlo matemáticamente, anteriormente Planck ya lo logró al considerar y demostrar que la energía es igual a un quanto de acción por la frecuencia de la onda de luz donde, en vez de ser la velocidad de un rayo de luz, la constante es aquí la frecuencia de sus ondas.


Según tal disertación, según tal base coherente, pues perfectamente podría ser la energía igual a la masa por otra constante de movimiento energético si, eso, se demostrase en adelante; luego, con esa posibilidad, teóricamente -dentro siempre de la racionalidad- puede formularse que la energía es igual a la masa por una constante de su movimiento energético, relacionándose así “más ampliamente” la materia con el movimiento, ante o con “otras posibles formulaciones”.
Quiero decir aquí que en cualquier formulación de lo que es energía no tiene por qué estar la constante de la velocidad de la luz, sino otra que se demuestre como constante.


Pero, ante todo, es muy importante el considerar que Einstein maduró algo que ya era evidente de simple, que además ya se había formulado de otra manera; en cambio, no lo explicó ampliamente en el mismo contexto al que pertenece su evidencia.

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(1) Algo se predispone a sí mismo como acción, se capacita como acción, posee actitud de actuar antes del actuar mismo.

(2) Nunca se debe olvidar la aportación también de Francis Bacon incluso anterior que la de Galileo como inductor del método experimental o científico –adelantándose en ello a Descartes-; tampoco la de Thomas Hobbes puesto que, para él, la realidad se resumía o se deducía de los “movimientos de la materia”, es decir, para él la materia comportaría movimientos de energía. Esta nota -en este artículo- ya se ha publicado de una forma errónea, pues, debe como aquí hacer referencia a los dos pensadores: a Francis Bacon y a su discípulo Thomas Hobbes.





LA FUERZA DE ATRACCIÓN EN LAS PARTÍCULAS ELEMENTALES


No, no es cierto que la fuerza de atracción esté excluida a un nivel más pequeño –el cuántico-, sino se fortalece, se sustenta ahí precisamente. Lo que ocurre es que, en un contexto –el de la materia compleja que observamos a diario-, la masa conseguida es lo que determina más cohesión (1); si lo prefieren más acción compacta y no densa; si lo prefieren más acción conjunta o colaboracionismo entre partículas.
Por lo tanto, los contextos no se “matan” el necesario interés por la cohesión, por la atracción, únicamente ocurre que ese interés es diferente.


Sí, los factores o circunstancias que favorecen el “atractivo de la comunicación entre partículas”, que ayudan a que las partículas se conozcan (luego en ese “diálogo” se sustenta lo que existe; si no, se dispersaría con pocas ganas de “verse”), son distintos con respecto a ciertos estados o capacidades en los cuales las partículas se hallan.

Por ejemplo, imaginad que dos partículas -también pueden ser dos grupos de partículas- van a “conocerse” y cada una lleva una “intención” –digamos mejor una capacidad-; pero, una, lleva una carga eléctrica positiva y, otra, negativa.
El encuentro, así, sería un lamentable fracaso (de repulsión, en efecto, existe obligatoriamente porque en la acción energética sus integrantes o sus protagonistas –las partículas- poseen caracteres diferentes que los identifican y, por ello, demuestran simpatías de acción, o que hay cierta libertad por decidir las acciones, cuando ésas se encuentran; si no, actuaría sólo una única forma de energía pura y… con nada) a no ser que intervenga otro elemento, un tercero, por el que los dos sí mostrarían un interés –se lo disputarían-; en claro, en coherencia, con ese truco porque no se distancien aparece el motivo para que interaccionen “por formar otra cosa”, ya que al menos ahí quedan sujetos al elemento que les provoca una atracción o una vinculación de uno con el otro.
Ése precisamente es un elemento-enlace que posibilita la interacción y, además, la cohesión; en el átomo es el neutrón que expone su energía –neutra con respecto a las demás cargas - tanto a los electrones como al núcleo protónico –pero la fuerza de enlace es mayor hacia el protón, pues, consiste esa intensidad de fuerza de enlace en la cercanía, no en la pérdida del mismo enlace-; en el resto o en los contextos primordiales de energía es el bosón que sirve de enlace a los fermiones, ésas partículas enlazadas, las cuales “prohíben” que dos estén en el mismo estado físico: “Principio de de exclusión de Pauli” (2).

Facilísimo..., eso lo entiende un niño de cinco años.

Ahora bien, el bosón será distinto según el tipo concreto de interacción; si es con la fuerza electromagnética –a través de cargas eléctricas- directamente se tratará de un fotón, si se trata de una interacción dentro del núcleo atómico para que los quarks de los protones y de los neutrones sigan “confinados en su interior” –interacción fuerte- se tratará de un gluón –el que modifica el color de los quarks- (3), si se trata de una interacción inapreciable –interacción débil-, puesto que los fermiones se repelen, provocada por un elemento que permite conservarles las otras interacciones es un bosón intermediario ya de muy corta acción y duración, el cual termina “desintegrándose”.
En la fuerte intervienen los hadrones –protones, neutrones, etc.-, en la débil no, sino partículas más libres en su otro sistema de energía (4).
No obstante, la interacción débil (5) rompe con el “principio de simetría”, con la “invariancia CP” –carga y paridad de sus integrantes-; pero vincula –corroborándose lo que anteriormente dije- a un electrón con un neutrino por ejemplo, al menos respondiendo a algo que les provoca una atracción o una vinculación entre ellos.
Esa es la clave de la formación o transformación de materia: la de la capacidad asociativa –o por vincularse- de lo más elemental o “infinitamente pequeño” que, al ser tan rápido, pierde en breve su identidad o acción individual; es decir, en un concreto ejemplo, pasa de ser quarks a antiacción de quarks, pero en un intervalo tan estrecho que, tal acción de quarks, es continuista, no se pierde, sino que se transmite en pro de mantenerse, de una continuidad.

Bien, imaginad que una persona empujara a un carro llamado “quark” representando ser así “su capacidad de acción”(6) pero, debido a que el contacto con él no siempre será ni puede ser igual –al respecto, las partículas vencen saltos en el vacío- en intervalos “infinitamente pequeños”, pues, en esos intervalos se pierde de empujar con la misma intensidad.
Con ello o como consecuencia, sí, se perderá su estabilidad o su simetría interior de “carga de acción o de predisposición de acción” –puntualmente-; ¡ah!, sin embargo, por inercia de continuar a la mayor dinámica energética tal capacidad de acción no se pierde, se ha molestado podríamos decir.


(1) En la materia compleja la fuerza de atracción es gravitación; esto implica que es proporcional al número de partículas que la conforman –masa- y, así, “como en un conjunto” actúa esa fuerza. En el electromagnetismo la atracción es un “momento magnético” al compensarse cargas de diferente signo eléctrico.

(2) En el sistema fermión sus constituyentes trabajan de una manera individualista –conservan una paridad entre ellos o una simetría de paridad-, en cambio, en el sistema bosón trabajan asociativamente, “haciendo lo mismo”, como continuando con fidelidad a una misma misión.
De ahí que los fermiones entre sí solos provocan repulsión, una defensa de la conservación de sus estados. Y cuando “desaparecen” lo hacen en conjunto; por su parte, los bosones se interponen –se cruzan- y “desaparecen”… solitarios.

(3) El color de los quarks es sólo una carga –no eléctrica- que permite determinar cómo ellos responden a la interacción fuerte; al igual que lo hacen sus cargas de sabor con la interacción débil.

(4) Tanto la interacción fuerte como la débil son de poco alcance, sólo prevalecen en virtud de una cercanía, de una aproximación entre las partículas.

(5) El elemento-enlace actúa como si recibiera energía “al mismo tiempo” que el elemento que la libera tal energía la restituye.

(6)Quiero decir que el movimiento no puede evitar lo "fractal" (por vencer saltos en el vacío) ni tampoco puede evitar lo continuo por el mismo Principio de Inercia (tender a continuar expresando su energía en movimiento).






LA CAPACIDAD DE TRANSMITIRSE LA ENERGÍA


La luz como energía pura –además de ser una onda electromagnética que se comporta a veces como corpúsculo- es una radiación, o sea, una emisión de fotones -a los que no les afectan los campos eléctricos o magnéticos- que, mientras se irradia, lo hace siempre como onda –con longitud corta- “rodeando” e iluminando –siendo absorbida o reflejada- los cuerpos a una velocidad de 300.000 Kms por segundo. Bien, cualquier tipo de energía se irradia de alguna manera ya por ser movimiento pero, cuanto más densa sea esa energía, más capacidad tendrá para irradiar tanto radiaciones de naturaleza corpuscular como de naturaleza electromagnética.

Lo que ocurre es, en el fondo, que las radiaciones de longitud de onda corta –las que corresponden a las de color amarillo hacia el azul- son el resultado de esa alta densidad –derivadas de una alta energía concentrada cuyas partículas se mueven muy rápido- junto a una alta temperatura imprescindible. Porque toda temperatura responderá a cómo se ha comportado una densidad con sus componentes o, mejor, responderá a cómo han sido las interacciones de sus componentes: unas más agresivas que otras para transformarlos y producir calor.
Así, las transformaciones rápidas son expresiones de calor o, más claro, cualquier transformación energética será más rápida en tal o cual medio que esté influido por el calor o que sus “protagonistas” posean una alta temperatura.
Es decir, la densidad determina –antes de que lo condicione- un movimiento más rápido por estar ya ése presionado por un espacio reducido; y la razón primordial es que en la densidad participan más partículas aceleradas alrededor de un solo “núcleo” y, ello, hace aumentar la masa.

Algo claro: Si hay más partículas, pues, más masa; aunque estén… más cercanas.
Con eso, el movimiento por separado no determina las decisivas transformaciones, sino que ese movimiento tendrá que ir a “enfocarse” en un escenario u obligación que las permita por el Principio de Atracción, o sea, en una densidad que asimismo girará o rotará en el sentido que le favorezcan sus interacciones electromagnéticas.

Así que una densidad rotará porque tendrá que desplazarse –moverse- igualmente por el espacio y lo hará imitando al nivel de energía más inferior, al de las partículas elementales, que lo hacen con un movimiento ondulatorio. Pues ¿acaso puede ser en línea recta continua cuando la energía debe ser desplazable en todos los sentidos? Si eso –ese deber- no ocurriera la energía no llenaría el espacio, sino lo vaciaría siempre a sus lados puesto que, ¿cómo se llenaría –se formaría llenándose- una densidad si todo el movimiento se alejara en línea recta impidiendo cualquier concentración?, ¿cómo interaccionarían las partículas con movimientos rígidos, “llegando” a la inmovilidad o pretendiéndola, y no a la vibración o a la sensibilidad orbital que les permite formar estructuras complejas?

Tened en cuenta que el movimiento habrá necesariamente de formar, de llenar porque siga siendo movimiento; ya que de lo contrario sería vaciarse, desaparecer, borrarse, anularse. He ahí que la densidad, cualquier densidad, le permite al movimiento esa formación, el que pueda transmitirse y permanecer, por tanto, como movimiento.

Pero, en la densidad, el movimiento es acumulativo sobre o en un mismo espacio, es decir, añade un evidente esfuerzo ante la inercia que “llevaba”; es decir, un evidente trabajo; es decir, un evidente esfuerzo ante presiones: un movimiento al estar cercano de otro se resiste a la presión de él o, más claro, el movimiento adquiere otra fuerza al lado de la suya propia de moverse y actuar con otro, y ésa es la de la rapidez.

Pues, ahí, cuando el movimiento “porta” su fuerza de rapidez, tendrá más capacidad de interaccionar, entonces, producirá sobreexcitación de interacciones, sobreexcitación por hacer ese esfuerzo; llevará luego en sí una señal por haberlo hecho: calor.

El calor es una señal de que algo ha sobrepasado una alta densidad, de que ha actuado un elemento presionado por otro, que ha soportado una presión-tensión y la transmite el cuerpo que la contenga hacia… el entorno.

Luego, dependiendo de la alta temperatura, una densidad tendrá una capacidad radiactiva; en cambio, cuanto más se acerque un cuerpo a la temperatura de 273º bajo cero menos capacidad de irradiar tendrá, pero más capacidad para absorber todas las radiaciones.

Sólo en función de la temperatura son posibles las interacciones y reacciones que se dan en la naturaleza.
En un sistema complejo, como es la Tierra, la variación de un solo grado en la temperatura media de su corteza afecta irremediablemente a todos sus componentes.
Así mismo, en el organismo de un ser humano, todos unos componentes sincronizan bien o se estructuran en armonía gracia a una temperatura; sólo pueden absorber ciertas radiaciones; sólo pueden renovarse –y algunos sólo crearse- por “determinadas” o concretas variaciones de calor que conceden otros.
Incluso para curar una enfermedad hacen falta métodos que apliquen los efectos del calor o del frío sin lugar a dudas; el frío o el calor puede, en efecto, provocarle un medio desfavorable a un virus, valga como ejemplo.

En fin, no somos sólo energía, somos… un calor de la energía.






PRINCIPIO DE INTEGRACIÓN


He de señalar que, cuando escribí este artículo, hace seis años, sólo intentaba enfocar en reflexión sólo un aspecto "físico", que se resume en: La materia no está dispersa en el espacio uniformemente, sino formando cúmulos o concentraciones debido principalmente a la fuerza gravitacional, como general, junto a otras también que actúan cohesionando (interacción fuerte, electromagnética, etc.); pues todas ellas consiguen que se cumpla un "principio de integración" por el cual, a largo plazo, termina toda la materia por acumularse, en cumplir cierta "saciedad" o llegar a un umbral, en donde las reacciones son muy intensas y en donde ya el espacio se reduce a un "mínimo" extremo (así, en eso, al lado o fuera de esa "densa acumulación" evidente es que hay un espacio sin energía, un espacio "nulo" en tiempo, un "vacío" verdaderamente "vacío" por cuanto que, lo que contuviera, "de ninguna manera hubiera resistido no acumularse" también) y, en el momento de una explosión semejante al Big Bang, pues "nace" ahí un tiempo, algo que... no había.

---Reflexión sobre "lejanía":
Se puede pensar erróneamente que la energía se aleja en un espacio “infinito”; pero, el problema radica en que nunca existe ese "lejos preconcebido", un “lejos” para que algo se excluya a sí mismo, porque de esa forma también el espacio podría expandirse infinitamente hasta... excluirse a sí mismo.
No obstante, se alejaría o se excluiría, bien, con respecto a qué, lo que quiero decir es que algo se aleja del principio de su propio desarrollo, luego la distancia y el tiempo están dentro de un contexto, de un desarrollo; de nosotros mismos por ejemplo, no de todos los desarrollos, no de todos los principios -ya que sólo existe uno para un contexto- y, si algo se alejara, ya se acercaría a otro contexto, al igual que se entiende que, si algo se aparta, se dirige a integrar... otra cosa.

Así, por esas razones, todo apto de alejamiento es lo funcionalmente necesario para que otro desarrollo sea posible, pues, de lo contrario todo quedaría fijado, concentrado “eternamente”, lo cual es imposible en cuanto a que la existencia es en esencia movimiento (reflexiono de que deben haber forzosamente interacciones o fuerzas contrapuestas).

---En ese contexto, reflexión sobre el "espacio":
Bien, sobre el concepto que tenemos del espacio siempre me he mostrado en desacuerdo, aunque sé que define nuestro espacio, taxativamente, "nuestro espacio"; ese desacuerdo estriba en que si señalamos un “punto hipotético” o un cuerpo material sobre la superficie de una esfera ¿cerca de qué se encontraría?, ¿a qué distancia se encontraría de otro “punto hipotético” sobre la superficie de otra esfera incrustada en su interior?, ¿a qué distancia se encontraría de otra formada con los elementos de ella misma pero unificados de diferente manera? y ¿qué habría detrás del “punto hipotético” sucesivo que se determina o que se ha de encontrar tras él?
Esto no es más que, si nos encontrásemos en la "entrada" de un agujero negro, es decir, "ya en su influencia" comprobaríamos siempre que todo se aleja de nosotros y más rápido cuanto más lejos algo en concreto se encontrase, eso tan simplemente nos haría llevar a la creencia de una "dispersión total prejuzgada", que todo se contrapone contra sí mismo cuando, en verdad, lo que ocurre es todo lo contrario, que la energía va a donde hay energía, sin más y que es imprudente pensar que no: que va como destruyéndose, como no queriéndose ver o anulando todos los principios que esencializan que está hecha para... interaccionar.

Con estas consideraciones, el Universo se expande porque se verifica en el "espectro electromagnético" (espectro de colores de la luz visible, ya Newton lo advirtió reflejado en un prisma, y "recientemente" en ése espectro se demostraron radiaciones invisibles, y conocidas como "ultravioletas") un desplazamiento hacia el rojo (1) del 0,1 por ciento, y porque se aleja desde una radiación de fondo; la radiación de fondo de algunos quásares llega hasta un 15, 8 por ciento, cerca de la velocidad de la luz.

Sin embargo, esto no significa que el Universo se aleja "para él mismo", sino para nosotros por de pronto, como es natural, pues "lo que se aleja más rápido" lo que, sin más, prueba es que, primero, está atendiendo a una fuerza cada vez mayor (dicho de otra manera: si el Universo realmente se dispersara lo haría siempre como una tendencia hacia la inercia - hasta llegar a la inercia o pérdida de la fuerza de reacción desde la "primera explosión"- o hacia una pérdida de las fuerzas que actúan sobre él, hacia una "DESACELERACIÓN", y no lo contrario) y, segundo, que nosotros nos encontramos cada vez más lejos por simple lógica o porque irremediablemente nos encontramos más cerca de su "origen de concentración gravitatorio": porque nos hallamos más lejos asimismo de cualquier radiación intensa por haber salido más recientemente de ella.

Esto sobre la base de que las velocidades desde la explosión son más lentas ya una vez producida esa explosión, más aún que las "últimas" -en proximidad- de un agujero negro, el cual necesita más esfuerzos, es decir, más movimiento o más fuerza gravitatoria para resistir el contener (en "fuerza de contención") toda su energía y, así, se considera es mayor en la medida de que ahí se "concentra", se contiene -"fuerza" y "efecto de contener"-, pero no ya - por el contrario- cuando la energía se libera o la fuerza energética se "desconcentra" (2) o deja de haber una reacción entre neutrones o protones para ser posible "otra más arbitraria" en la cual aquí participan fermiones -más arbitraria a favor de los leptones que pueden desplazarse más libremente y más libremente, sobre todo, ante la interacción fuerte-; por ejemplo, el "efecto compton" en donde se cede energía al electrón.

Lo que sí ocurre es que, siquiera sea un sistema solar, la gravitación (“la energía se busca para interaccionar”, procediendo a su inevitable capacidad interactiva) es semejante a una integración y, mientras se mueve hacia un extremo, aún así quiere integrarse más con esa “ansiedad rotativa-gravitacional” –la de un agujero negro-, al no tener qué integrar más, comporta o "trabaja" sobre ella misma, y consigue la "saciedad" -o llega a un umbral- o el efecto contrario cuando la intensidad de la fuerza crece “descontenidamente” sobre un mismo contenido: un punto de inflexión o centrífugo resulta... inevitable.

---Reflexión, en ese contexto, sobre el "tiempo":
Según tal coherencia, el tiempo no es que se anule, no, sino que al permitirse un "desarrollo nuevo” nace una “nueva duración” sin tener que explicarse o justificarse con la anterior, a su vez nace todo por "otro sentido" donde el tiempo es otro, donde el espacio, inclusive, es otro.

El tiempo no es portador de "la nada", sólo es la duración evolutiva de algo en un contexto, referencia al menos enfrente de lo que ocurre; y no una medida o medición necesaria u obligatoria como dimensión, en claro, sólo como algo propio a un proceso.
No es que “vuele”, que “corra” o que desafortunadamente se “detenga”, porque no tiene nada que ver... el de un agujero negro con el de un planeta donde cualitativamente cambia el contexto.
Entre dos contextos puede haber, sí, una "diferencia tal" que, al relacionarlos, eso sería como relacionar la radiación de X de energía con la radiación de esa misma X de energía, pero -¡ah!- siendo sendas radiaciones plenamente diferentes.


(1) Un objeto celeste, tras visualizarlo repetidas veces en un intervalo de tiempo amplio, se comprueba más pequeño -esto en el contexto de la percepción-, es decir, se aleja pero, además, "en su rotación", posee mayor radiación energética (éste -sus ondas de luz- se percibe, en el "espectro electromagnético", desplazándose hacia un -porque nunca es el mismo en una amplia gama de ese color y el espectro es continuo desde un color a otro- “rojo” que intensifica esa radiación -de ondas largas- visible que nos "llega"-.

(2) Esto es verificable en los quásares.



Nota.- En el espacio "per se" no existe una "lejanía" o una "cercanía"; puesto que, por ejemplo, si tú miras desde dentro (me refiero a la "entrada" o al ámbito de su influencia) de un agujero negro, "todo se te acerca" y, si miras desde fuera de él, "todo se te aleja". Pero, en realidad, ¿cómo saber si tú en verdad estás "fuera" o "dentro" de un agujero negro o de lo que se comporta como él?

Segunda Nota.- Toda radiación ya es e implica una pérdida de energía y, asimismo, una pérdida de conservación de calor y de movimiento y, asimismo, resultados de interacciones electromagnéticas y, asimismo, cambios en los estados o campos eléctricos.





VERDAD Y CERTEZA SOFISTA


Si levanto la pirámide de Keops seré el primer humano que la levante; ¡oh sí! pero ¿es eso posible? Si los tejidos humanos no se deterioraran nunca morirían. Si...

Y es que ante unas condiciones previas algo sí puede suceder; sin embargo, esas condiciones pueden ser imaginarias, apenas sin sustento real, de hecho deformadoras de la realidad, irreales.

Ahora pensemos que la Tierra empieza a girar más que el Universo, ¿se adelanta al Universo, llega a su futuro, o solamente se adelanta -varía- a su ritmo cíclico? También, que el ritmo vital de una persona se adelante, ¿viaja realmente al futuro o realmente por tonto acorta su ciclo?

Más sensatamente, con los pies en el suelo, la mayor velocidad permite dejar atrás el tiempo estándar que le corresponde a un elemento -pero no el del resto del Universo- siempre que esa velocidad se aproxime a la de la luz; lo cual, en verdad racional, es imposible porque sencillamente ningún elemento o grupo de elementos complejos jamás se han demostrado que lo puedan lograr.

Las cosas sólo son propias en contextos de energía.

Einstein estaba en un bonito sueño cuando lo dijo, en su certeza sofista; pues, si algo se acerca o supera el ritmo de su entorno, se acerca a su futuro. Y ya que estamos aquí soñemos algo más, si algo supera el ritmo del Universo llega al mismo futuro del Universo, ¿a que es hermoso? Lo que no advirtió Einstein es que el menda, uno que ha aprendido a ganar -racionalmente, no mediáticamente- sin trucos y sin influencias, le estropeara su burbuja de cristal, su fantasía.

En coherencia, también las partículas más elementales o las de la mecánica cuántica no viajan al futuro, no, sino en su presente, por su presente y, por su acción inevitable, hacia el futuro (si lo entendemos: todo es un viajador de su presente a su futuro, todo viaja, todo se mueve, y lo hará siempre hacia el... futuro; por eso, sí, se viaja al futuro pero con respecto a unas condiciones del presente, de su presente).
Un elemento ya por actuar viaja hacia un futuro -más concretamente hacia su futuro, porque está por actuar, ya, de seguido, "va a"... actuar-, hacia un efecto y, si viaja más rápido, si así es, pues lo hace en su presente físico -lo que sólo es posible tras una reacción o variación de su energía, consiguiéndose que realmente no viaje a su futuro, sino que se ha transformado -y desde esa transformación ya viaja otra cosa-, sino que viaje en su presente nuevo o en su reacción que implica otras consecuencias-.

Nada sobrepasa unos umbrales de rapidez -a lo que corresponde un estado- sin que se transforme su energía.

Todas las constantes que existen evitan que los umbrales de rapidez se sobrepasen; porque, sencillamente, esos umbrales están para algo, están para que algo -toda la conformación de un contexto con sus integrantes- persista de tal manera, sea posible en adelante de tal manera; si no, no existirá.

Ahora bien, al lado de esto, ningún elemento puede moverse más que el Universo, ya que por ser una parte de él está supeditado a él; o sea, el movimiento de una parte sólo afecta directamente a esa parte, determinará un futuro, pero no puede ser futuro previamente sin haber pasado por unas causas, por unas interacciones, por unas reacciones.

Por ello, nada ni un ser humano puede en un "zis, zas", en un abracadabra estar en un futuro, negaría todos los principios que existen, hasta la misma existencia.

Se trata de decir que el futuro es un procedimiento, no un lugar al que se llega saltando mágicamente eslabones de recorrido, sino un procedimiento inesquivable, unas interacciones obligatorias, un pasar por causas antes que por efectos; así que el tiempo, eso, en el contexto energético, es toda una "ritualidad de acción" con sus diferencias con respecto a "su" espacio que es más una conclusión, en el contexto energético, algo más general, una "determinación energética" tras lo anterior, por determinar una localización o por determinar una extensión ya posible, ya conformada, ya resultado, de lo sucedido.

El tiempo requiere procedimientos, reglas cíclicas, mientras que el espacio resulta ya determinarse de sus posibles procedimientos, de lo general; es decir, de la "infinitud" de respuestas se manifiesta, es extensión energizada, siempre en el contexto energético, del cual sólo estoy hablando.

Se ha de considerar siempre que, cuando un cuerpo empieza a "alcanzar" altas velocidades -me refiero a las próximas a las de la luz- a él le es inevitable una... transformación; luego, en adelante, lo que viaja ya "no es él" debido a esa transformación sucesiva inesquivable.







José REPISO MOYANO



(Trabajos escritos en 2003)